Premios APIA 2000

Los socios de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental acordaron por votación en la Asamblea General celebrada el 26 de octubre de 2000 otorgar los siguientes Premios APIA: 

Vía APIA  a la  Sociedad Española de Ornitología por la disponibilidad que siempre han mostrado con los periodistas ambientales, el  trato cordial y el rigor de los datos que aportan los integrantes de esta ONG, la más veterana organización conservacionista española y  una de las de mayor prestigio internacional.

Vía Crucis a la Marina británica, por la falta de información exacta y rigurosa sobre la avería del submarino nuclear Tireless, anclado en el puerto de Gibraltar desde hace diez meses.

Los galardones se entregaron el 14 de diciembre en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol de Madrid.

LA REAL CASA DE CORREOS ACOGIÓ LA VI ENTREGA DE LOS PREMIOS APIA

El presidente de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife), Eduardo de Juana recogió el premio “Vía Apia 2000 a la transparencia informativa” que concede la Asociación de Periodistas de Información Ambiental, en el transcurso de un acto celebrado en la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia del Gobierno de la Comunidad de Madrid, en la Puerta del Sol.

Eduardo de Juana agradeció el galardón y destacó el esfuerzo que esta ONG de defensa ambiental ha realizado en materia de comunicación, enfatizando que la transparencia y el rigor son los valores que permiten acentuar la credibilidad de su trabajo.

El acto, al que asistieron destacadas personalidades del mundo de la política ambiental y del periodismo especializado fue conducido por el Presidente de APIA, Arturo Larena quien anunció  la creación del primer premio-beca que permitirá a un joven licenciado iniciarse en el mundo de la información ambiental práctica durante un curso académico, iniciativa que surge de Tetra Pak España y APIA, con la colaboración de la Fundación EFE.

El premio Vía Crucis, que este año recayó en la Marina Real Británica por la falta de información exacta y rigurosa sobre el submarino Tireless,  no fue recogido. La embajada británica excusó su asistencia y envió una carta que fue leída por la periodista de APIA Carolina Rueda.

En su carta la embajada británica señala que "el submarino Tireless está en un estado seguro" y que "ni representó ni representará peligro alguno para el medio ambiente", al tiempo que insiste en que son "conscientes de la inquietud que su reparación genera entre los ciudadanos de la zona".

En el escrito la embajada británica excusa su asistencia por entender que "no es una forma seria de tratar adecuada y responsablemente un asunto de la importancia y delicadeza" como la avería del submarino atómico Tireless, anclado desde hace diez meses en Gibraltar.


Premios APIA 1999

El director general de la Guardia Civil, Santiago López Valdivielso manifestó durante la entrega de los Premios APIA  que para el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de este cuerpo armado los vertidos son los delitos ecológicos más preocupantes, "por ser muchas veces irreversibles".

Valdivielso recibió el premio "Vía Apia" otorgado por la Asociación de Periodistas de Información Ambiental, concedido por la disposición y transparencia del SEPRONA para informar a los medios de comunicación, señalaron los organizadores.

El director de la Guardia Civil declaró tras el acto de entrega que "cualquier distinción al SEPRONA es muy merecida", aunque comentó que "a mí lo que me gustaría es que los periodistas especialistas en medio ambiente escribieran algún día un titular: "La guardia civil disuelve el SEPRONA, porque ya no sea necesario".

Para Valdivielso, la Guardia Civil "procura ofrecer transparencia informativa" en cualquiera de sus departamentos, aunque "teniendo en cuenta que existe una gran sensibilidad social con los temas medioambientales, tenemos que incidir en este asunto especialmente y llevar a los medios todo lo que pasa y todo lo que hacemos".

En el mismo acto, los organizadores dedicaron el premio "Vía Crucis" a la empresa Boliden Apirsa, causante del vertido tóxico en el río Guadiamar a su paso por Aznalcóllar en 1998, por "dificultar la labor informativa de los periodistas", un premio que no fue recogido por ningún representante de la empresa.

La entrega de los premios "Vía Apia" y "Vía Crucis" antecedió a la clausura del III Congreso Nacional de Periodismo Ambiental,  acto que contó con la presencia del presidente y vicepresidenta de APIA, Arturo Larena y Josefina Maestre, y  que corrió a cargo del periodista y especialista en medio ambiente Joaquín Araujo, quien resaltó "la vivacidad y la comunicación" como elementos esenciales de la naturaleza.

"La tarea de los periodistas de medio ambiente es ser eco de la vivacidad de la naturaleza", añadió Araujo, quien describió la "necesaria" actitud de consideración e integración con la naturaleza del ser humano con un verso de Garcilaso de la Vega: "Soy lo demás". 


Premios APIA 1998

La ministra de Medio Ambiente, Isabel Tocino, señaló al recoger el premio "Vía Crucis" 1998 de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA), que no se merecía este galardón negativo y que "las críticas a su ministerio son injustas", aunque confió obtener el "Vía Apia" el próximo año. 

La APIA, decidió premiar con el galardón "Vía Apia" en su cuarta edición a la transparencia informativa a la organización ecologista internacional Greenpeace. Su  director ejecutivo en España, Xavier Pastor, tras agradecer el premio en nombre de sus 73.000 socios, señaló que las ONG necesitan de los medios de información y añadió que el trabajo de Greenpeace sólo tienen sentido si llega correctamente a la opinión pública.

Tocino indicó, en la entrega del galardón por la, a juicio de la APIA, falta de transparencia en la información del ministerio de Medio Ambiente, que "lo recogía con deportividad y como requisito previo para conseguir el "Vía Apia" en la próxima edición".

Aprovechó el acto, conducido por el presidente de APIA, Arturo Larena, para reivindicar un mayor peso específico para la información medioambiental en la prensa y confió en convertir el ministerio del que es responsable "en la conciencia ambiental de todos los españoles".

La ministra de Medio Ambiente felicitó a la organización ecologista y reconoció que "gracias al movimiento de las ONG, que han demostrado su sensibilidad por el Medio Ambiente, tenemos en España un Ministerio específico".

En la entrega de los premios estuvieron presentes, entre otros, el director de la Oficina de Ciencia y Tecnología (OCYT), Fernando Aldana y el presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, César Nombela.


Premios APIA 1997

La ex alcaldesa de San Juan de Plan (Huesca), Josefina Loste, una de las pioneras en España del turismo rural, recogió el Premio Vía Apia, galardón que fue compartido con la Asociación del Valle de Baztán (Navarra), la cooperativa del municipio asturiano de Taramundi y la Generalitat de Cataluña. El premio fue entregado en la clausura del II Congreso Nacional de Periodismo Ambiental, celebrado el 25 y 26 de noviembre de 1997 en la sede del CSIC.

Con este galardón se reconoció la colaboración de los promotores y pioneros en el turismo rural español con los profesionales y especialistas de la información ambiental, al abrir una nueva vía para este tipo de noticias.

Tras agradecer el premio, Loste indicó que el futuro del turismo en España pasa por potenciar su calidad y, en este sentido señaló que el turismo rural deberá desarrollarse de forma cuidadosa, de forma que se respete el medio natural y se impulse el patrimonio de los pueblos, fomentando la rehabilitación de edificios frente a la construcción de macrohoteles de nueva planta.

Los casi 80 periodistas que integran la APIA concedieron además el premio negativo "Vía Crucis" a las empresas informativas y a sus directores, porque "aunque esta asociación reconoce el avance que se está produciendo, todavía no se presta la suficiente atención a las noticias relacionadas con el medio ambiente".


Premios APIA 1996

El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, José Bono, recogió el 2 de diciembre de 1996 en el Palacio de Zurbano, el premio "Vía Apia" por "haber dado protagonismo al periodismo ambiental en el conflicto de las Hoces del Cabriel". 

Bono se mostró satisfecho de recoger este premio porque, según dijo, "ganamos una batalla por la que nadie daba un duro, y al final llegamos a un consenso que parecía milagrero con el ministro del Partido Popular."

El presidente castellano-manchego añadió que le gustaría recibir un próximo premio por el tema del agua, y apostó por la solidaridad de las comunidades autónomas, tanto en cuestiones hidráulicas como en un ámbito más amplio.

Por su parte, la empresa Burson- Marsteller recibió el negativo "Vía Crucis", por su "estilo en las relaciones informativas con los profesionales".

APIA señaló que no premia conductas a favor y en contra del medio ambiente, sino a las personas e instituciones que dan trascendencia al periodismo ambiental y que favorecen el trabajo de los profesionales en esta especialidad.

Durante la entrega de premios, a la que asistió el ex ministro de Agricultura, Luis Atienza, se presentó un libro que recoge las ponencias del I Congreso de Periodismo Ambiental que celebró APIA en noviembre del año anterior.


Premios APIA 1995

La Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) entregó los primeros premios "Vía Apia" al jurista José Joaquín Pérez de Gregorio y "Vía Crucis" a los fabricantes de PVC, en el cierre del I Congreso Nacional de Periodismo Ambiental, que se celebró el 14 y el 15 de noviembre de 1995 en la sede central del CSIC.

Pérez de Gregorio, fiscal del Tribunal Superior de Justicia catalán, recibió el premio Vía Apia, destinado a la persona, institución u organización que facilite información ambiental fiable y fluida, por su persecución de los vertidos industriales a ríos catalanes y el tráfico internacional de especies protegidas.

Para APIA este premio no es "un ejemplo más de la judicialización de la vida diaria española, sino el reconocimiento a un hombre que ha abierto una importante vía informativa bastante mortecina: tribunales y medio ambiente".

El grupo PVC de ANAIP (la asociación nacional de las industrias del plástico), recibió el Vía Crucis, que se reserva a la persona, institución u organización que suministra información ambiental confusa y contradictoria.