Visitamos la Laguna de El Hito y vemos las primeras grullas

¡Las grullas ya están aquí! Se han hecho esperar, pero por fin han llegado a la península. Han viajado con más de un mes de retraso en su migración desde el centro de Europa debido a las altas temperaturas que se están registrando en todo el continente, como consecuencia del cambio climático.

Las grullas solían llegar a la península en octubre, pero este año han retrasado su invernada, apareciendo a finales de noviembre. Con su cuerpo esbelto, patas y cuello largo, tienen un vuelo muy característico a la puesta de sol, cuando acuden juntas y en formación a sus dormideros en los humedales. Todo un espectáculo maravilloso.

Uno de los lugares que escogen a las grullas cada invierno es la Laguna de El Hito, en la provincia de Cuenca. La laguna era de propiedad privada, pero gracias a un proyecto Life, la Fundación Global Nature ha adquirido 406 hectáreas, casi la mitad de la laguna, para dedicarlas a la conservación, y que especies como las grullas puedan pasar el invierno, hasta que en marzo regresen al norte y centro de Europa.

El proyecto Life se desarrolla desde 2021 en la Laguna de El Hito, y un grupo de periodistas ambientales de APIA la visitamos recientemente. La laguna es estacional y se seca en verano. Los meses de otoño e invierno suele tener una profundidad de 30 cm de agua, ideal para que las grullas duerman. Forma parte de la Red Natura 2000, es Lugar Interés Comunitario (LIC), humedal Ramsar y Zona Especial Protección para Aves (ZEPA).

La principal amenaza para la laguna es la agricultura intensiva que se desarrolla alrededor, con muchos fertilizantes y herbicidas. El arrastre de tierras de sus alrededores ponía en peligro la laguna por el riesgo de colmatación, de ahí la importancia de una gestión conjunta con los agricultores. Además, las grullas eligen esta laguna porque disponen de alimentos cercanos en los campos de cereales que la rodean, y los agricultores las veían como una amenaza.

La Fundación Global Nature también trabaja con los agricultores de la zona para que siembren más de lo necesario y ese excedente sirva para alimentar a las aves esteparias, como grullas o sisones. Además, también dejan parte de sus cultivos en barbecho con una cubierta vegetal para que los suelos se recuperen, a cambio de una compensación económica.

Para recuperar la laguna, han retirado 60 camiones con escombros y basuras, han eliminado más de 7 kilómetros de vallados que la dividían y han quitado torres de alta tensión ya en desuso. Pero no se queda aquí, están plantando lavandín en los alrededores para proteger la laguna y que actúen como filtros de agroquímicos y fijen suelo.

La laguna se encuentra entre los términos municipales de El Hito, con 120 habitantes, y Montalbo con 770 habitantes, a los que se han unido ya 750 grullas y que pueden convertirse en un reclamo para el turismo de naturaleza.

Muchas gracias a nuestro socio José López-Cózar por las imágenes y por una visita formativa en el campo tan interesante.