Apia y las habichuelas mágicas

Como sucedió en el cuento original “Juan y las semillas mágicas”, el pasado uno de octubre, después de realizar la visita formativa al Centro Nacional de Recursos Genéticos el Serranillo, en Guadalajara, hemos comprobado que las semillas, bien tratadas, pueden ser mágicas. Con ellas se abastece al territorio nacional de semillas forestales seleccionadas y se estudia la mejora genética y los sistemas de producción en vivero de plantas de calidad. Todo ello para conseguir olmos resistentes a la grafiosis, alcornoques y encinas a la seca, y responder a los nuevos desafíos para el cultivo de la trufa.

Comencemos por el principio. El Centro Nacional de Recursos Genéticos Forestales “El Serranillo” fue creado por el Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) en el año 1985 con la finalidad de contribuir al éxito de las repoblaciones forestales en el ámbito de la región mediterránea. Depende orgánicamente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y se encuentra adscrito a la Subdirección General de Política Forestal y Lucha contra la Desertificación de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación.

El centro dispone de “unas 40 ha para la conservación y mejora genética forestal”, comentó el director de la instalación, José Luís del Pozo que con Felipe Pérez nos ponen al día sobre este tipo de instalaciones. Nos dicen que en España existe una Red de Centros Nacionales de Recursos Genéticos Forestales integrada por los centros de El Serranillo (Guadalajara), Valsaín (Segovia), Puerta de Hierro (Madrid) y Alaquàs (Valencia). Nosotros nos hemos desplazado hasta el primero, localizado en la vega del río Henares, en Guadalajara, y durante toda la jornada pudimos visitar el almacén de semillas; el laboratorio de semillas; el de micorrizas y finalizamos en el invernadero.

Si bien la producción y abastecimiento nacional de semillas forestales fue el primero de sus objetivos, al Centro se le consideró de inmediato como un lugar adecuado para el desarrollo de programas de mejora y conservación de los recursos genéticos forestales. Se puede decir que alberga unas 200 especies de semillas forestales para el sector de viveros.

Es maravilloso que tengamos en nuestros país estos centros, estos bancos de germoplasma donde se conservan semillas y polen a largo plazo, para que esos recursos no se pierdan. Nos han avanzado que se está ultimando la construcción en este emplazamiento del Banco Nacional de Germoplasma. También que se responderá a su trabajo habitual con nuevos desafíos, ya que las poblaciones forestales se enfrentan al cambio global del clima y a las consecuencias de los nuevos patógenos.

Hoy sin duda es un referente nacional en lo relativo al procesado, ensayo y abastecimiento de semillas forestales, a semejanza de otros que a nivel estatal existen en la mayoría de los países de nuestro entorno. Siempre con un objetivo, atender las necesidades públicas y privadas de semillas de especies de interés forestal; garantizando su identidad y calidad fisiológica y genética; estableciendo una reserva estratégica frente a incendios u otros desastres y contribuyendo a la conservación ex situ de recursos genéticos.

  

Almacén de semillas

Nos comenta Juan Nicolás, con una contagiosa pasión, que anualmente se realiza una campaña de recogida de frutos y semillas forestales y se trasladan al Centro, donde tras su procesado, las semillas serán analizadas y almacenadas, quedando listas para su suministro. Cada lote tiene un nivel apropiado de calidad respecto a pureza, germinación y vigor, a la vez que se asegura en todo momento su correcta identificación. Ello exige una atención meticulosa en todas las fases, pues en cualquiera de ellas se puede dañar irremediablemente la semilla, reduciendo su viabilidad y, a la vez, su potencial tiempo de conservación.

Comprobamos in situ la nave de recepción, la planta de extracción, maquinaria de limpieza y acondicionamiento de semillas y las impresionantes cámaras frigoríficas, todo ello encaminado a conseguir un correcto tratamiento de la semilla en orden a su posterior utilización. Aprendimos el significado de la palabra “Vecería”, un término muy forestal por el cual los árboles frutales alternan cosechas con años de poca o ninguna cosecha y la “Panmixia” que designa el apareamiento sin restricciones dentro de una población, en el que cualquier individuo tiene la misma probabilidad de reproducirse con cualquier otro.

Al término del proceso y de forma periódica, durante su almacenaje las semillas se expiden acompañadas de la documentación acreditativa reglamentaria, quedando asegurada en todo momento la trazabilidad del material suministrado.

 

Durmancia y latencia

Rubén Mondelo nos recibe en el Laboratorio de Semillas y nos explica, con numerosos ejemplos las líneas de trabajo. Aquí se analizan los lotes de que dispone el Centro. Se conoce la calidad de las semillas, su vigor, longevidad y se aportanr los datos exigidos por la normativa. Se determina el estado sanitario, la pureza, la facultad germinativa o, en su caso, la potencia germinativa, los ensayos al corte o la evaluación del contenido de humedad. Lo mejor de todo esto que se recoge en la documentación es que pudimos verlo en vivo y en directo.

Como centro pionero todo está regulado, así los test se realizan según las normas ISTA (International Seed Testing Association), cuyos métodos estandarizados para el muestreo y análisis buscan su aplicación uniforme. Siempre con el fin de asegurar que son fiables y con resultados reproducibles.

Es impresionante comprobar como la durmancia, la latencia que presentan las semillas de muchas especies forestales obliga a la aplicación de diferentes tratamientos para lograr que germinen incluso más adelante en suelo. En efecto, las semillas de muchas especies que encontramos en nuestros bosques muestran letargos que dificultan la germinación. Se trata de una estrategia de la propia especie, que reserva de su banco anual algunas semillas sin germinar, para que en el caso de una catástrofe no perezca toda la especie, pero su existencia constituye a su vez un problema para su propagación artificial.

Se trabaja con semillas de más de 200 especies de árboles y arbustos forestales. Como muchas de ellas, mayormente especies mediterráneas, no están contempladas en las normas ISTA se hace preciso elaborar y aplicar protocolos propios.

Nos explican que es frecuente la colaboración con otras entidades (centros de semillas o de recursos genéticos, espacios naturales protegidos,…), en particular cuando se trata de especies relícticas o amenazadas que presentan dificultades para germinar.

 

Ecológico y económico

Cada laboratorio nos iba sorprendiendo más. Cuando llegamos al de mocorrizas, Amaya Álvarez nos explicó que las plantaciones micológicas con especies forestales tienen un alto potencial económico, social y medioambiental y se integran perfectamente en el nuevo paradigma de desarrollo rural en el medio forestal.

España cuenta con una enorme riqueza micológica, siendo una potencia europea. Se generan productos de gran demanda actual y alto precio. Son auténticos motores de inversión privado en territorios de vocación forestal que contribuyen a fijar población rural y, por si fuera poco, se acompañan de técnicas de cultivo que por su bajo impacto son respetuosas con el medio ambiente.

Desde el centro tenían muy claro que se debía ampliar el conocimiento sobre el proceso de micorrización en laboratorio y el manejo en vivero y campo de la planta micorrizada porque se están ofreciendo en el mercado viverístico plantas supuestamente micorrizadas con precios muy elevados. Hasta ahora la ausencia de criterios de calidad, el manejo de campo no contrastado y los numerosos fracasos de algunas de las actuaciones, son defectos estructurales que han ralentizado el desarrollo de estos cultivos micológicos.

En tal sentido, desde el Centro se busca protocolizar la producción de planta micorrizada de calidad y colaborar en la definición y evaluación de su calidad micológica. Todo ello en un proceso que continuará en el futuro con estudios de manejo de plantaciones, y en un marco que busca incrementar el abanico específico, ecológico y territorial de las mismas.

Incluso pudimos ver al microscopio algunas de las especies fúngicas con las que se está trabajando en el Centro como Tuber aestivum, T. borchii y T. melanosporum.

Invernadero de planta forestal

Finalizamos la visita en el invernadero. Nos acompaña Jaime Justo, que ha sido un gran anfitrión durante toda la visita y nos ha preparado la mejor de las agendas para ver todo el Centro y responder a todas nuestras dudas.

Nos adentramos en una infraestructura de investigación y producción de planta forestal, utilizada para controlar las condiciones ambientales y estudiar cómo producir plantas de calidad destinadas a conservación, investigación, restauración forestal y otros proyectos. Seis unidades, junto con una zona sectorizada de cultivo exterior con sombreo.

Las instalaciones cuentan con control ambiental automatizado. Aquí se regula la temperatura del aire y del suelo. La humedad relativa, la radiación solar, el fotoperiodo, el conjunto de procesos que permite a las plantas regular sus funciones biológicas utilizando el número de horas de luz que hay a lo largo de todo el año y el riego y condiciones de cultivo. Todo esto permite realizar ensayos en condiciones mucho más controladas que las que se conseguirían directamente en campo.

Una de las funciones especialmente interesantes del invernadero es la producción y experimentación con planta forestal donde se realiza producción de planta forestal de calidad; producción de planta micorrizada, es decir, plantas asociadas a hongos beneficiosos que pueden favorecer su establecimiento y desarrollo. Producción de planta injertada, especialmente relacionada con especies productoras de bellota, vinculada a proyectos de desarrollo rural. Estudios sobre germinación y cultivo. Conservación y recuperación de especies vegetales. Investigación sobre técnicas de vivero y ensayos para determinar las condiciones óptimas de producción de diferentes especies.

Su objetivo no es únicamente producir árboles para repoblación. También se investigan especies forestales mediterráneas que pueden tener un aprovechamiento productivo, buscando generar conocimiento sobre su cultivo intensivo y su posible utilización para generar rentas en el medio rural. Conseguir una planta capaz de sobrevivir posteriormente a sequía, a las altas temperaturas y a otras condiciones adversas.

El sistema de invernaderos permite modificar las condiciones de cultivo y comparar tratamientos. Por ejemplo, los investigadores pueden estudiar cómo responde una especie a diferentes combinaciones de temperatura, humedad, iluminación o duración del cultivo. Especialmente útil para las especies mediterráneas.

El uno de octubre comprobamos sobre el terreno, como nos gusta, que todos estos años de trabajos de experimentación propia y de colaboración con otros investigadores, permitan poner a disposición de viveristas, repobladores y utilizadores en general una información detallada sobre todos los temas relativos a las implantaciones forestales.


Confirmado, es posible informar más y mejor de cambio climático

Cómo informar de cambio climático en todas las secciones nos preguntamos los pasados 17 y 18 de septiembre en el curso organizado por el Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM) del MITECO, ubicado en Valsaín (Segovia) y en el que colabora la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA).

En esta tercera edición hemos dado voz a periodistas especializados en medio ambiente que trabajan en distintos medios y formatos para conocer qué funciona y qué no, y reflexionar hacia dónde dirigir la comunicación.

La presidenta de APIA, María García inauguró el curso y en su ponencia dijo que se ha conseguido pasar del plano científico o político, a la hora de informar sobre cambio climático, a que forme parte de las conversaciones diarias. También aseguró que actualmente, Observatorio de Comunicación del Cambio Climático, un 52,2% se informa sobre este tema por la televisión; un 39,1% por Internet y un 21,8 % por las Redes Sociales y que, según el canal, “no todos informamos de la misma manera”.

A nuestro favor dijo que ya podemos sentir las olas de calor consecutivas en verano; el tren de borrascas del invierno pasado o las lluvias torrenciales de final de verano. Si a esto sumamos la intensidad de los incendios forestales, los cambios en la recolección con vendimias tempranas que comienzan en agosto o sequías que dejan los montes sin pastos para el ganado. En los medios de comunicación no queda más remedio que informar sobre cambio climático y ocupar, cada vez más, nuevos espacios. Dijo que “hablamos de consecuencias, efectos y causas, pero también ha llegado el momento de mostrar soluciones y acciones porque nuestra ya salud acusa los efectos del cambio climático y la mortalidad se ha disparado”.

García nos destacó 5 claves para comunicar el cambio climático, para mover conciencias.

  1. Tiempo. Se ha pasado de la noticia ocasional a tener un carácter diario. El cambio climático ya no se circunscribe sólo al ámbito científico, sino que forma parte y está presente en las conversaciones personales llegando a influir incluso en las decisiones que podemos tomar desde que nos levantamos.
  2. Espacio. La información, a pesar de ser un problema global, cada vez es más cercana. “Hoy ante las olas de calor que padecemos o las lluvias temporales, la casi desaparición de estaciones, como si viviésemos en una larga primavera, han dado paso a un entorno, en el que ya se pueden sentir los efectos del cambio climático”.
  3. Información especializada. Se detuvo mucho en este punto e insistió en que necesitamos periodistas especializados que informen sobre un tema que puede ser complejo pero que, con las fuentes adecuadas, especialmente desde la Ciencia, se puede contar muy bien.
  4. Transversalidad de los temas. Como se recoge en la “Guía de entrevista de cambio climático”,actualmente este problema está presente en economía, deportes, cultura, salud, internacional…
  5. Mover conciencias, periodismo de soluciones, periodismo en positivo. En este punto, en el que como veremos también incidieron otros ponentes, hizo hincapié en que un deportista de élite, una actriz o cantante de moda, en los medios tradicionales o en las nuevas plataformas tecnológicas, con su mensaje puede sensibilizar a mucha gente, a veces incluso más que los propios medios de comunicación. El cambio climático no tiene ideologías. Además, se ha acabado el tiempo de convertir a la ciudadanía en responsable de todo lo que pasa. Hay que contar todo lo que se puede hacer cambiando sus hábitos. Demostrar, con cifras y datos, cómo se ha mejorado lo que se puede conseguir y lo que se ha conseguido.

 

 

“Cómo hacer atractivas las historias de cambio climático”

Llega el turno de Tania Alonso, periodista especializada en medio ambiente y coeditora de Planeta Mauna Loa, cuya sesión partió de una idea central: para hacer atractivas las historias relacionadas con el cambio climático, debemos dejar de tratar este como un tema abstracto y pasar a contar las historias que suceden en un mundo que está cambiando. Alonso presentó varías vías para llegar a audiencias más amplias: evitar la repetición de fórmulas, buscar nuevos temas y perspectivas, poner a las personas en el centro, contar conflictos, cambios y soluciones, experimentar con formatos y narrativas y combinar la curiosidad de las historias con el rigor de los datos y la ciencia.

Como ya apuntó María García, dijo que hablar de medioambiente es hablar de todo política, economía, ciencia, sociedad, arte… El medioambiente está en esa calle tan llena de tráfico, en el último iPhone y en el Black Friday. Es un huracán en el Caribe y el deshielo de la Antártida. Es la forma en que nos calentamos en invierno o aguantamos las olas de calor del verano. Cualquier cosa que tenga lugar en el planeta es, de una forma u otra, medioambiente. “Por eso, y aunque creas que no, te interesa, y mucho, el medioambiente”aseguró.

Dijo que muchas historias sobre cambio climático ya son atractivas. El problema es que muchas veces contamos el cambio climático en lugar de contar historias que ocurren en un mundo que está cambiando.

Hizo un repaso sobre cómo ha cambiado el periodismo a la hora de informar sobre el cambio climático y recalcó que en las últimas décadas, ha aumentado el periodismo especializado. Ya se sigue la política climática y se empieza a hablar también de soluciones. Pero... Tras la pandemia, el discurso se ha politizado y hace que disminuya el interés por promover temas relacionados con el cambio climático.

Insistió en que hay que innovar para llegar(de verdad) a la audiencia. Tratar nuevos temas y perspectivas; poner a las personas en el centro; contar conflictos, cambios y soluciones; experimentar con nuevos formatos y narrativas. A la hora de contar historias lo mejor es combinar la curiosidad de las historias con la rigurosidad de los datos y la ciencia.

Recomendó apostar por el periodismo de soluciones porque nos servirá para explicar la respuesta en relación a un problema y un contexto concretos y así podremos investigar cómo y por qué funciona esta respuesta. Manifestó que con su uso daremos pruebas de su efectividad y de resultados sin quedarnos en las buenas intenciones. Además recomendó compartir conocimientos que otros puedan utilizar; analizar qué no funciona y no procurar no vender soluciones milagrosas. “Por eso es importante revelar las soluciones junto a los éxitos” comentó Alonso.

 

“Cómo informar de cambio climático en televisión”

Silvia García, periodista especializada en información audiovisual que ha trabajado durante 40 años en TVE y Antena 3, nos contó cómo consigue meter sus piezas en los informativos y los diferentes enfoques y temáticas relacionadas con cambio climático que aborda. Habló del poder que tiene la imagen frente a los medios escritos o radiofónicos. “Es un gran poder pero también una gran responsabilidad porque es muy fácil hacer una entrevista por teléfono o por Internet, pero no lo es tanto obtener las imágenes o los testimonios”, comentó.

Dijo que las imágenes de las grandes catástrofes como la sequía en Europa, los incendios forestales o la DANA, son muy efectistas, muy reales pero a veces causan un efecto dramático que lleva a muchas personas a pensar que ya no se puede hacer nada, que todo es irreversible y ya no hay nada que hacer. Pero también puede llevar a pensar que son fenómenos extremos pero puntuales. Por ejemplo: Ha habido periodos de sequía toda la vida, ha habido inundaciones por gota fría en levante toda la vida… sólo que ahora lo vemos en imágenes. Se puede decir que siempre ha hecho calor en verano lo que pasa es que antes no se media.

Advirtió que la labor de los periodistas pasa por confirmar los datos científicos, ofrecer un mensaje preciso y demostrable con reportajes y soluciones en positivo. Advirtió que no se debe politizar el tema y evitar la polarización ambiental porque “si nos dividimos ante el cambio climático estamos perdidos”.

Toda su explicación estuvo acompañada de un importante número de vídeos que ejemplificaban su trabajo. Incluso nos mostró los vídeos que realiza para Instagram dirigidos a un público más joven, con otro lenguaje y temáticas.

Para aprender lo mejor es ver

Por la tarde, José Antonio Quirce, periodista ambiental y biólogo, nos guió  por un paseo maravilloso para ver ejemplos de impactos del cambio climático en el bosque de Valsaín, en el Parque Nacional de Guadarrama, y poder contar de primera mano esos impactos.

Antes nos hizo una aproximación sobre superficies, especies, estatus de El Pinar de Valsaín. Dijo que abarca más de 10.600 ha y actúa como sumidero clave de carbono. Que el calor estival está acelerando la respiración del suelo y amenaza su función de sumidero, aumentando su temperatura y afectando a las redes de micorrizas y bacterias. Comentó que la intensificación del 'olor a pino' es un síntoma de estrés hídrico extremo. Explicó que popularmente se asocia la fragancia penetrante del pinar con un aire puro y saludable. Sin embargo, la ciencia forestal demuestra que una emisión masiva de compuestos aromáticos en periodos secos indica una respuesta defensiva de emergencia ante el calor severo.

También destacó que el estiaje en el Río Eresma se agrava tras la desaparición de ventisqueros históricos. Que la fauna está respondiendo al calentamiento con expansión de plagas y el retroceso de los salmónidos y que el robledal está colonizando el pinar inferior provocando el ascenso altitudinal del ecotono. En resumen nos preparó para todo lo que ibamos a ver, sobre el terreno, en el bosque de Valsaín.

Comunicar el cambio climático en tiempos de negacionismo

La segunda jornada en Valsaín comenzó con Lidia Ucher, periodista ambiental y comunicadora ecosocial, que nos habló de comunicar el cambio climático en tiempos de negacionismo: relato, datos y posicionamiento político, en relación a la DANA de Valencia de 2024.

Comenzó su ponencia y nos impacto con la frase de meteorólogo y divulgador Martín Barreiro “Ahora mismo, desde mi punto de vista, decir que esto es cambio climático ya no lo es. Creo que a nivel de comunicación ya estamos en otro punto. Esto es un nuevo clima y punto. Te guste o no, estamos en un nuevo clima”.

En su sesión abordó el negacionismo climático desde un ángulo distinto al habitual. No partió de la pregunta de cómo desmentir un bulo sino de una anterior: quién tiene derecho a contar lo que pasó cuando ocurre una catástrofe, y qué hace falta para que el relato veraz llegue antes que el falso. Para ello se apoyó en un caso concreto, la DANA del 29 de octubre de 2024 en l'Horta Sud de València.

Dijo que el título de su ponencia menciona tres palabras: relato, datos y posicionamiento político. Conviene aclarar cómo se trabaja cada una. El relato es el eje y sostuvo que el negacionismo funciona como una operación de sustitución de relato, y que se combate ocupando antes el espacio que el bulo quiere llenar. Los datos aparecen como una de las vías de entrada a ese relato. En el caso del bulo del cauce dijo que se muestra qué dicen la hidrología y la ecología fluvial sobre la limpieza de los ríos, y se discute por qué ese conocimiento, siendo verificable y disponible, no bastó para frenar la desinformación.

Ucher insistió que el dato necesita vínculo y terreno para llegar allí, de dónde sale ese dato. También comentó que el posicionamiento político no se refiere a la militancia partidaria. Se refiere a una decisión metodológica que tiene consecuencias políticas: pisar el terreno, hablar con las víctimas desde su propio criterio y no delegar en la abstracción lo que solo la presencia puede sostener.

Queremos destacar de su intensa presentación, repleta de ejemplos cuando afirmó que el bulo ocupa el hueco que deja la información ausente o tardía. Y el hueco más peligroso generalmente es el emocional”.

 

Un altavoz para el periodismo ético

Rafa Ruiz, periodista y coordinador de la revista El Asombrario, nos hizo reflexionar sobre el papel de los medios de comunicación que sirven de altavoces al negacionismo y la responsabilidad y ética periodística, frente a los medios que dan voz a los que trabajan en la adaptación y lucha contra el cambio climático y apuestan por un periodismo ético.

Arrancó con una frase de Eduardo Galdeano: “Dejemos el pesimismo para tiempos mejores”. Ruiz insistió en que la avalancha de bulos pretenden bloquearnos, cansarnos, por eso a la hora de escribir sobre el cambio climático debemos tener honestidad y vertebrar todo con una visión integral.

 

En la última sesión, Andrea Arnal, periodista climática y coordinadora de Esfera Climática (CREAF), explicó cómo comunicar cambio climático con expertas y dónde buscar fuentes científicas que hablen de los múltiples aspectos del cambio climático.

Manifestó que informar sobre cambio climático con rigor se ha convertido en una necesidad cada vez más acuciante para el periodismo. A medida que la crisis climática avanza, también lo hace la complejidad de los fenómenos que la rodean: sus efectos y las respuestas para hacerles frente atraviesan ámbitos tan diversos como la salud, la economía, la vivienda, la agricultura, la energía, la movilidad, la educación o la desigualdad. La cuestión climática ya no puede entenderse como un asunto aislado, sino como una realidad que se cruza con buena parte de los grandes debates sociales de nuestro tiempo.

Es consciente de que esta creciente complejidad exige también ampliar y diversificar las voces que participan en la conversación pública. Comprender el cambio climático no pasa únicamente por conocer cómo está evolucionando la temperatura o qué escenarios proyectan los modelos climáticos. Requiere incorporar las distintas disciplinas y perspectivas que permiten entender sus causas, sus impactos y, especialmente, las opciones que existen para adaptarnos y reducir sus efectos. También exige atender a los matices: a los conflictos, las incertidumbres, los límites de determinadas soluciones y las diferencias entre territorios y colectivos. Afirmó categóricamente que “frente a una realidad llena de grises, contar con voces expertas diversas puede ayudar al periodismo a trasladar una imagen más completa y rigurosa de la cuestión climática”.

Además insistió en que muchos de los desafíos climáticos se concretan en el territorio. Las necesidades de una ciudad no son necesariamente las mismas que las de una zona rural; los problemas derivados del calor, la sequía, los incendios, las inundaciones o la transición energética adquieren formas distintas según el lugar y las características sociales, económicas y ambientales de cada comunidad. Las respuestas, por tanto, también necesitan conocimiento local y voces capaces de aportar una mirada situada sobre esos problemas.

Sin embargo reconoció que, encontrar esas voces no siempre resulta sencillo para los periodistas. Parte de la dificultad tiene que ver con la propia naturaleza del trabajo periodístico: no todos los profesionales están especializados en información científica y, cuando surge una noticia que requiere una respuesta rápida, es habitual recurrir a las fuentes que ya forman parte de la agenda de cada medio. La presión de los tiempos periodísticos puede hacer que, en ocasiones, no haya margen para explorar quién más está investigando sobre una cuestión concreta o qué otros perfiles, disciplinas y perspectivas pueden contribuir a explicarla.

Dijo que un buen punto de partida es la experiencia de Esfera Climática, una red de expertas en cambio climático que desde hace tres años trabaja precisamente para conectar el conocimiento académico con el periodismo. Durante este tiempo, la red ha identificado perfiles de distintas disciplinas, territorios y áreas de conocimiento y ha acompañado a periodistas en la búsqueda de fuentes para abordar la cuestión climática desde perspectivas diversas.

En su presentación insitió en que hay que buscar distintos tipos de voces pueden que aportar valor a la información climática, dónde encontrarlas y cómo incorporarlas a la cobertura periodística. Porque mejorar la información sobre cambio climático también implica ampliar la agenda de fuentes: incorporar más disciplinas, más territorios y más perspectivas para explicar una realidad que, precisamente por su complejidad, no puede contarse desde una única voz.

Arnal recogió en su presentación ¿qué es una fuente científica?; los tipos de fuentes científicas; cómo aprende a leer un paper y a encontrar (buenas) fuentes científicas? Muy importante también ¿Cómo contactar con expertas? Qué hacer y qué no hacer, algo que siempre viene muy bien y recomendó algunos tips que te salvarán si te toca cubrir ciencia.

 


Sucedió en …

El Palacio Miramar, Donostia-San Sebastián. En efecto. Allí hemos celebrado el pasado 10 de septiembre, la Escuela de comunicación ambiental 2026. Bajo el título “Narrativas climáticas: relatos para la acción”. Dentro de los cursos de verano de la UIK, Fundación Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), organizada por IHOBE, Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco y APIA, Asociación de Periodistas de Información Ambiental, hemos llegado aq la octava edición y nos hemos convertido en un foro de debate en torno a la comunicación y al medio ambiente.

Siempre con el objetivo de generar un espacio de reflexión y ofrecer algunas claves sobre la comunicación de los grandes retos ambientales, como la crisis climática, la pérdida de biodiversidad, la conservación del medio natural, la implantación de la economía circular y el desarrollo sostenible, entre otros.

En esta octava edición, la Escuela de Comunicación Ambiental ha evolucionado hacia conversaciones inspiradoras, desde diferentes ópticas, para avanzar en la transición energética y climática, y para cambiar el relato, con el fin de comunicar más y mejor las cuestiones ambientales.

 

Inauguración institucional

Arrancó la mañana con las palabras de Juan de Gracia Igelmo, subdirector académico de la UIK, quien aseguró que este curso es una señal y una necesidad para “crear espacios donde los profesionales puedan encontrarse y buscar respuestas”. Afirmó que el cambio climático es una realidad sobre la que se puede actuar con formas, lenguajes y voces diferentes para llegar al mayor número de personas.

Alexander Boto Bastegieta, director general de IHOBE, declaró que la “escuela” es muy necesaria y viendo su impacto año tras año se enorgullece porque sigue avanzando. Comentó que “hemos perdido la batalla del 1,5 ºC. Existe y lo ha confirmado la ONU. Sin duda es una mala noticia”, afirmó y por eso muchas personas pensarán que ya no hay nada que hacer; pero Boto también apuesta porque se pueden hacer cosas “y cada efecto positivo salvará vidas y economía”.

El Director General afirmó que “tenemos recorrido que hacer y construir narrativas que lleguen a la gente”. Recalcó que la transición climática es muy importante para que las generaciones futuras respiren mejor pero también para conservar las materias primas”. Reconoció que “no hemos ganado la batalla del relato. Un relato que explique que esa transición es salud y calidad de vida. Es innovar en competitividad, empleo y conseguir un futuro mejor”.

“Hasta ahora los datos que tenemos son buenos pero hay que saber contar la narrativa. Conectar la transición ecológica con la vida cotidiana de las personas y este curso es un recurso excelente para contar los retos y la narrativa”, concluyó Alexander Boto.

Rápidamente se abrió la jornada de trabajo con María García de la Fuente, presidenta de APIA que dijo “la concienciación sobre el cambio climático ya es un reto superado. Ya es evidente. El siguiente paso es el de la acción. Saber comunicarlo”. Para García la Escuela de Comunicación Ambiental es una excelente plataforma para hacerlo y también recalcó que con la Escuela se inicia el curso para trabajar desde la Asociación.

“Sesión inspiradora: Sonidos de la naturaleza“

El auditorio ya estaba preparado para comenzar con la primera sesión impartida por el colaborador de la Cadena Ser, comunicador y escritor Carlos de Hita Moreno. Haciendo un espóiler diremos que fue todo un éxito.

Su ponencia se titula “Ir de oídas”. Consiguió que nuestros ojos y oídos se abriesen como platos al escuchar que el 26 de julio de 2026 fue “el día más ruidoso de la historia”. Por supuesto que lo argumentó. Dijo que ese día 153.359 aviones volaron a lo largo de la jornada. Comentó que un avión en vuelo de crucero tiene una huella sonora de 50 kilómetros de largo por 15 de ancho. Por eso aseguró que “la crisis ambiental también se puede medir en decibelios”. Comentó que el silencio y el ruido son los relatos de la crisis ambiental y por eso son tan válidos como las medidas del CO2.

Nuestro ponente magistral dejó patente que el paisaje sonoro es el relato que hace la naturaleza de sí misma con sus propias voces. Considera que el sonido de la naturaleza ha entrado a formar parte de las conversaciones habituales y eso es positivo. Argumentó esta idea diciendo que en su momento dijo que el ruiseñor no es el ave que mejor canta y que por esa afirmación tuvo muchas críticas, por tanto esto demuestra que muchas personas están pendientes también de los sonidos de las aves en sus conversaciones.

Dice Carlos de Hita que el sonido es muy útil en la narrativa y que el sonido del cambio climático, para él, es el de las cigarras “porque es el sonido del calor y porque en Valsaín no se escuchaban y ahora, a 1.800 metros de altura, ya se escuchan”.

Todas sus frases, todos sus pensamientos iban acompañados en la sesión con ejemplos sonoros. Nos puso el ejemplo de los volcanes y como su explosión supera a los motores de los aviones. También escuchamos el sonido de la lava cuando baja por la pendiente de los volcanes. Gracias Carlos, nos dejaste sin palabras.

“Sesión inspiradora: Naturaleza en pantalla“

En esta sesión participaron la directora de cine de naturaleza Lexeia Larrañaga y el filmador de naturaleza Alex Gutiérrez Benítez , ambos de AVIS Producciones y muy bien entrevistados por la Catedrática de Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU); vicedecana del Colegio Vasco de Periodistas y vicepresidenta de la Asociación Vasca de Periodistas, Carmen Peñafiel Saiz.

Avis Producciones es una productora integrada por personas que son apasionadas naturalistas y que se ha especializado en documentales de naturaleza. Se implican al máximo en cada proyecto para mostrar la naturaleza con fidelidad y creatividad. Tienen un compromiso claro: trabajar con profesionalidad, transparencia y respeto por el medio natural, cumpliendo siempre los plazos y buscando la plena satisfacción de quienes confían en su trabajo.

Su productora ha obtenido el Premio a la Comunicación Ambiental en la edición 2025 de los Premios Periodismo Vasco por el proyecto Natura Bizia, compuesta por un largometraje y una serie de 8 capítulos, que muestra la riqueza natural de Euskadi y Navarra, que concentran un alto porcentaje de la biodiversidad europea.

Según Carmen Peñafiel saben convertir la emoción en compromiso. Lexeia y Alex tienen muy claro que ponen valor en el trabajo, enseñan los problemas y lo hacen de forma divulgativa. Dan voz a los que no la tienen, a los animales y a los ecosistemas.

A la pregunta de Peñafiel sobre cual sería la imagen del cambio climático, coinciden en el cambio de fauna porque se está produciendo muy rápido.

Dinámica participativa: “Casos de éxito “

Activación ambiental de la ciudadanía

Según dijo el técnico del Área de Formación y Divulgación Ambiental del CEA-Centro de Estudios Ambientales de Vitoria-Gasteiz, Gorka Belamendia Cotorruelo, se necesita que cada vez haya más personas que quieran formar parte de las soluciones. De momento, desde el CEA “estamos muy orgullosos porque han sido muchas las personas que se han acercado hasta el Centro, quizás por curiosidad, para participar en nuestras actividades; pero, lo mejor de todo, es que algunas se han quedado”.

Nos gustó su ponencia y apoyamos sus palabras: “Debemos transformar a las personas a través de la experiencia y conseguir que pasen de ser espectadores a ser protagonistas”. Desde su institución les gusta que cada vez haya más personas que quieran formar parte de la solución porque, a los largo de los años, han comprobado que la información genera conocimiento, mientras que las experiencias generan compromiso. Asegura que las personas protegen aquello de lo que se sienten parte. “Nuestro reto es conseguir que cada vez haya más personas que comunican desde su propia experiencia”, concluyó.

Acción y comunicación

Desde la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, la técnica de Comunicación Bakarne Atxukarro Estomba comentó que se debe salir de las páginas de los periódicos y aparecer en otros lugares; diversificar públicos, fomentar los comportamientos sostenibles y respetuosos con el entorno y reforzar el vínculo emocional de la ciudadanía. Y para ello utilizan todo un mundo de actividades: Una agencia inmobiliaria para abejas y hasta un hotel de insectos con vistas. Con ello pueden demostrar la importancia de la polinización en la renaturalización de un entorno rural dentro de un enclave urbano.

En los relatos para la acción comentó que siempre dan un paso más “primero hacemos y luego lo contamos”. Describió algunos retos como el llevado a cabo el “Día mundial del retrete”, contando como las toallitas obstruyen las cañerías y recomendando que por las mismas sólo pueden entrar “Pipí, Popó y Papel”. Entre otros retos más también nos habló de “Las Mancorutas” para ampliar y diversificar público para el parque fluvial, donde al tiempo que se conoce, cuida y respeta este espacio se hace a los visitantes partícipes del cuidado del río. Eso sí, sin olvidar que deben estar a gusto.

Implicación de la ciudadanía en la acción climática

Desde Ihobe-Gobierno Vasco la directora de Acción Climática, Marimar Alonso Martín comenzó con un mensaje motivador: “Con nuestros hábitos del día a día y con la capacidad de presionar podemos cambiar”. Para Alonso es importante pasar del dato a la tendencia. Los datos no son el relato, lo apoyan. También dijo que “como administración tenemos el reto de trasladar lo que hacemos, dar ejemplo, cambiar”.

Se queja de no haber explotado bien la potencialidad del marketing para llegar y cambiar. Por eso consideran que deben trabajar desde el diseño de los proyectos para construir un puzzle y trasladar el mensaje que motive un cambio.

Dijo que no se debe olvidar que el cambio climático es un problema global en el que tiene mucho peso lo local, “porque lo local moviliza”. Finalmente concluyó diciendo que “lo que funciona hay que mejorarlo y adaptarlo”.

La dinámica también tuvo su momento de debate. Las preguntas del público fluyeron gracias a la moderación de la directora de comunicación de IHOBE, Yolanda D. Rodríguez Couso quien después de escuchar las intervenciones dijo “necesitamos recuperar y ganar el relato”, para a continuación lanzar una pregunta que generó un intenso debate entre el público y ponentes: “¿Cómo sector público qué tendríamos que hacer que no estamos haciendo?”

Desde la Asociación de Periodistas de Información Ambiental, Luis Guijarro, pudo resumir la intensa mañana que acababa de finalizar. Felicitó a ponentes y asistentes y enfatizó en que en esta octava edición, las narrativas climáticas se habían abierto paso y había llegado el momento para la acción.

De las marismas a la movilización

Una de las grandezas de este curso es que durante la segunda sesión se puede participar en una visita formativa o continuar, junto con las personas conectadas online, en un taller.

La actividad exterior de este año ha sido una dinámica participativa que consistió en una visita a Ekoetxea Txingudi en Plaiaiundi, Irún, de la mano de la responsable de la Red Ekoetxea de Ihobe-Gobierno Vasco, Mari Luz Gómez Fernández.

Pudimos comprobar cómo Ekoetxea Txingudi, es un centro ambiental que se encuentra emplazado en el área comprendida entre el río Bidasoa y la regata de Jaizubia, concretamente en el espacio llamado Parque de Plaiaundi. De hecho, la Bahía de Txingudi es el mejor ejemplo del medio marismeño existente en Gipuzkoa.

Debido a su situación geográfica entre el mar y la barrera montañosa de los Pirineos, se trata del enclave más importante de toda la costa vasca para la ornitología dada su diversidad y riqueza ecológica.

Consta de dos lagunas interiores y una playa intermareal, además de dos lagunas de agua dulce que, como sucede en este tipo de visitas, nos hubiese gustado disponer de más tiempo para conocerlo más y mejor porque lo merece.

El taller para las personas matriculadas en la modalidad online fue otra Dinámica participativa: “Estrategia y nuevas narrativas climáticas-hablar de clima para movilizar”, impartido por la Consultora de Comunicación Climática y Estrategia, Lucía Olivera García

Se pudo reconocer que hay muchas formas de comunicar, públicos, canales, mensajes, prescriptores y situaciones diferentes. Olivera dijo que es posible “hablar sobre clima sin hablar de clima”, porque algunas personas en el momento que escuchan la palabra clima se cierran. Es importante tener una actitud abierta a la hora de hablar sobre clima y poder hacerlo desde ángulos muy diversos. Por eso “es importante salir de la dimensión verde, de nuestro algoritmo. Debemos dar al cerebro otro algoritmo, otros elementos disruptores” comento la experta antes de pasar a la parte práctica del taller.

Sin duda sucedió en el Palacio Miramar de Donostia y tenemos que dar un agradecimiento especial a Yolanda D. Rodríguez Couso, directora de comunicación de IHOBE y a María García de la Fuente, presidenta de APIA, porque gracias a su trabajo como directoras del curso esta jornada llegó a buen puerto.


Nueva Beca APIA - EFE - ORIVA

La Agencia EFE a través de su Escuela de Periodismo, APIA (Asociación de Periodistas de Información Ambiental) y ORIVA (Interprofesional del Aceite de Orujo de Oliva), convocan un programa de
formación práctica para estudiantes universitarios en periodismo ambiental.
La beca tendrá una duración de seis meses y tendrá una dotación de 600 euros brutos mensuales. El becario permanecerá durante este tiempo en la redacción de EFE Verde y su trabajo estará dirigido y supervisado por un profesional de la Agencia EFE.
El régimen de formación será de lunes a viernes, cinco horas diarias, en horario continuado compatible con la actividad académica del alumno.
Podrán optar a esta beca los estudiantes de los últimos cursos del grado de Periodismo y/o Comunicación Audiovisual que hayan superado el 50% de los créditos de la titulación o estudiantes que estén cursando un posgrado sobre la materia en alguna Universidad de Madrid. Para optar a esta beca los interesados deberán estar matriculados durante el curso 2026-2027. Las prácticas se ajustarán a lo previsto en la legislación vigente por la que se regulan las prácticas académicas externas de los estudiantes universitarios.
Para ello, es imprescindible estar inscrito en los Centros de Prácticas de las universidades y mantenerse vinculado a la Universidad durante todo el periodo formativo.
 
Las solicitudes han de dirigirse: 
Correo electrónico: escuela@efe.com  
ASUNTO: Becas EFE/APIA/ORIVA  
El plazo de solicitud de esta beca está abierto hasta 22 de septiembre del 2026.  

XX Seminario Internacional de Periodismo y Medio Ambiente

Organizado por Enresa y APIA, ya tenemos aquí un seminario que comenzó hace más de 20 años con el objetivo, en ese momento, de satisfacer las necesidades formativas de una incipiente especialización del Periodismo, la ambiental, en un contexto como es la gestión de residuos radiactivos que en aquella época necesitaba desarrollar una importante labor divulgativa. Actualmente, la necesidad de especialización y de contribuir a una mejor información sigue siendo un objetivo para las entidades que lo organizan.

Hemos llegado a las XX ediciones. Con los años el seminario ha ido creciendo, tanto en programa como en participantes, y se ha convertido, además, en una gran oportunidad de llevar al público sensibilizado con el Medio Ambiente, procedentes de todas las provincias españolas, a visitar el Almacén Centralizado de El Cabril.

 

Es nuestra XX edición, y hemos preparado un atractivo programa que cumplirá con las expectativas de los asistentes al mismo.

 

La sesión inaugural, el día 29 de octubre en el Rectorado de la UCO, correrá a cargo de la Catedrática en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, miembro de la Real Academia Española, Asunción Gómez-Pérez con su ponencia “La Inteligencia Artificial, aliado o arma para el medio ambiente”, sólo con este título nuestros sentidos ya están alerta de lo que nos pueda contar la catedrática.

Seguiremos con una mesa redonda donde intentaremos mostrar casos prácticos en los que se trasladen tanto aplicaciones prácticas de la IA como el analisis de sus distintas implicaciones. Bajo el título “Aplicaciones e implicaciones de la IA en el medio ambiente y sostenibilidad”, mira detenidamente los asistentes de esta mesa en el programa porque no te vas a querer despegar del asiento por los temas que se han elegido.

La tarde siempre es para los talleres prácticos, que tienen mucho éxito entre los asistentes. Por eso este año con Ana Tudela, cofundadora de Datadista y especializada en periodismo económico y de investigación asistiremos a su taller “Investigación, datos y narrativas para salir del ruido”. No te preocupes, que tendremos otra opción más con el Dr. José Raúl Romero Salguero. Profesor titular de la Universidad de Córdoba. Investigador responsable de Grupo de Investigación HUMAINS (Human-centred Artificial Intelligence Methods, Applications, and Software, TIC-280) con su taller “IA. Cerebros digitales en un planeta físico: lo que tu chatbot no te cuenta”.

El 30 de octubre estaremos en el Centro de Almacenamiento de El Cabril, como broche final a las jornadas previamente desarrolladas en las aulas cordobesas. Una instalación que tiene presentes los nuevos desarrollos científicos y que está integrada en un entorno natural. Ver cómo en el Cabril se aúnan las tres disciplinas del seminario: Ciencia, Comunicación y Medio Ambiente es el mejor ejemplo para que el público especializado que acude a este congreso comprenda la labor de Enresa.

Además estamos de celebración por eso, José María Montero, periodista especializado en información ambiental, científica y agroalimentaria y director del SIPMA entre 2000 y 2013, moderará una sesión magistral “20 ediciones de SIPMA, cómo ha cambiado el periodismo ambiental” si de nuevo miras el programa, es verdad, totos y todas estarán con nosotros el día 30 de octubre.

 

No te lo puedes perder. El programa está servido. Un encuentro gratuito hasta completar el aforo, dirigido a profesionales y estudiantes de comunicación y ciencias ambientales de toda España, además de otros perfiles interesados en la divulgación científica y ambiental.

¡Nos vemos en Córdoba!

Más información e inscripciones: https://www.enresa.es/sobre-enresa/sipma/


Cómo informar del cambio climático en todas las secciones

Un año más tenemos nuestro curso "Cómo informar del cambio climático en todas las secciones". Sabemos que la información de cambio climático es cada vez más transversal, y no sólo las secciones de medio ambiente cubren estos temas. Es necesario que los periodistas de otras secciones como Economía, Salud, Deportes, Cultura, Moda y Local, entre otras, traten los temas de cambio climático, y para eso es imprescindible que tengan nociones claras de cómo hacerlo.

Contenidos básicos de esta edición:

  • Información de cambio climático en medio ambiente
  • Cómo hacer transversal la información de cambio climático
  • Guía de entrevistas sobre cambio climático
  • Claves de lo que funciona y lo que no
  • Cómo comunicar en redes sociales los temas de cambio climático

Inscríbete hasta el 29 de julio en este enlace:

https://www.miteco.gob.es/es/ceneam/formacion-ambiental/formacion-ceneam/cursos-paeas/cursos-paeas-2026/como-informar-de-cambio-climatico-en-todas-las-secciones.html


Convocamos la beca APIA, Europa Press y Oriva

La Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA), la agencia Europa Press y la Interprofesional del Aceite de Orujo de Oliva (ORIVA) convocan una beca de formación en periodismo ambiental dirigida estudiantes de Ciencias de la Información, rama de Periodismo.
 
La beca tendrá una duración de 6 meses en la sección de Medio Ambiente de la agencia de noticias Europa Press y una cuantía de 600 euros al mes, para realizar desde octubre de 2026.
El becario/a permanecerá durante este tiempo en la sección de Medio Ambiente de Europa Press, haciendo informaciones y reportajes sobre medio ambiente, y su trabajo estará dirigido y supervisado por la responsable de Medio Ambiente de la agencia y socia de APIA, María Pin.
Durante un periodo de seis meses, el becario seleccionado participará en un programa intensivo diseñado para complementar la formación teórica adquirida en la universidad con experiencia práctica en el campo periodístico. El programa incluye formación en técnicas de redacción de noticias, gestión de fuentes de información, asistencia a convocatorias informativas y análisis de contenidos y puntos de interés informativo. Esta experiencia representa una oportunidad única para adquirir competencias profesionales en un entorno real, con un enfoque especializado en la divulgación de la información ambiental.

Si quieres optar a esta beca no lo dudes y envía hasta el 15 de septiembre tu CV actualizado a apiacorreo@gmail.com


Escuela de comunicación ambiental 2026. Narrativas climáticas: relatos para la acción

La Escuela de Comunicación Ambiental, organizada por Ihobe-Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco y APIA-Asociación de Periodistas de Información Ambiental, sumamos ya siete ediciones realizadas como foro de debate en torno a la comunicación y al medio ambiente.

Siempre con el objetivo de generar un espacio de reflexión y ofrecer algunas claves sobre la comunicación de los grandes retos ambientales, como la crisis climática, la pérdida de biodiversidad, la conservación del medio natural, la implantación de la economía circular y el desarrollo sostenible, entre otros.

En esta octava edición, la Escuela de Comunicación Ambiental sigue evolucionando hacia conversaciones inspiradoras, desde diferentes ópticas, para avanzar en la transición energética y climática, y para cambiar el relato, con el fin de comunicar más y mejor las cuestiones ambientales.

La edición de 2026 se centrará en abordar las narrativas climáticas. Porque la crisis climática no es solo un desafío científico y político: es también un reto comunicativo. Las narrativas que se construyen sobre el clima determinan cómo la sociedad percibe la urgencia, la esperanza y la posibilidad de actuar. Por esta razón, la Escuela de Comunicación Ambiental 2026 se centra en explorar diferentes narrativas para la acción climática con el fin de pasar de la emoción a la transformación, explorando diversas maneras de contar historias que movilicen, inspiren y generen cambios reales.

Estas conversaciones se complementan con una experiencia práctica para todas las personas participantes en la Escuela: una visita para las personas que asistan presencialmente y un taller para quienes lo hagan por vía telemática.

 

Este año vamos a seguir analizando las tendencias globales en narrativas climáticas y su impacto en la acción social. No dejamos de capacitar a profesionales en técnicas de storytelling y comunicación participativa. Seguimos promoviendo co-creación de relatos que integren ciencia, emoción y justicia social e impulsamos la innovación en formatos y canales para llegar a todas las audiencias posibles y diversas.

Será el 10 de septiembre, de 9:00 a 18:30 horas. Las inscripciones ya están abiertas y es posible participar tanto presencialmente, en el Palacio Miramar de Donostia, como vía online, a través de la plataforma Zoom.

Puedes inscribirte en el QR de la imagen o también pinchando aquí


La Tierra nos da un ultimátum

Este año el Día Mundial del Medio Ambiente está dedicado a la acción climática. Es la última llamada de la Tierra para evitar daños irreversibles y actuar en la lucha contra el cambio climático. Todas las evidencias y datos científicos corroboran que estamos en tiempo de descuento y urge actuar.

La ONU lo dice claramente. El planeta envía señales: mares en ascenso, furiosos incendios, oleadas de calor, glaciares en deshielo. Los efectos del cambio climático los estamos notando cada día en nuestra vida, en nuestra salud, en todos los ecosistemas.

Sin embargo, la acción se demora. Es urgente actuar. Dijimos que 1,5 °C era el límite. Ese límite, lo estamos cruzando. Por décadas, el mundo ha escuchado la historia del clima: advertencias, metas, plazos lejanos. Con demasiada frecuencia, la respuesta ha sido opacada por el ruido: demora, distracción, denegación.

Los periodistas ambientales llevamos 30 años cubriendo las Cumbre de cambio climático o COPs y dando voz a los científicos. Desde el periodismo especializado hemos explicado los efectos y consecuencias del cambio climático y ahora lo estamos experimentando en carne propia. DANAs más virulentas, temperaturas extremas en primavera propias del verano, lluvias torrenciales que arrasan cultivos.

Durante décadas los periodistas ambientales hemos creado conciencias y avisado de los daños. Ahora es el momento de actuar y poner encima de la mesa las soluciones. Por eso el periodismo constructivo es más necesario que nunca, para ayudar a administraciones, empresas y ciudadanos a abordar el reto global del cambio climático y visibilizar las soluciones.

Sin información rigurosa no son posibles los cambios. La transición energética a un modelo que abandone los combustibles fósiles y opte por fuentes renovables necesita información verificada y contrastada para poder tomar las mejores soluciones sin dejar a nadie atrás.

La ONU lanza un mensaje de esperanza. Frente a los mensajes retardistas. Bajo ese ruido surge otra señal. Paneles solares que cubren los techos. Turbinas eólicas que delinean el horizonte. Ciudades que están siendo rediseñadas para las personas. Bosques siendo restaurados. Puntos de inflexión positivos arraigándose en cada rincón del planeta.

Los impactos climáticos están aumentando, pero también lo están haciendo las soluciones. Actuar ahora ofrece sociedades más seguras, saludables y prósperas. Actuar sobre el clima podría evitar millones de muertes y billones en pérdidas económicas para 2050.

Desde el periodismo ambiental estamos comprometidos con mejorar la salud del planeta y defendemos la información rigurosa para dar visibilidad a soluciones como las que propone la ONU: reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos mejora la seguridad alimentaria; los edificios sostenibles reducen el consumo energético y apoyan un crecimiento resiliente; reducir el metano ralentiza rápidamente el calentamiento y mejora la calidad del aire, y los bosques almacenan carbono y reducen los riesgos climáticos mientras protegen la biodiversidad.

Una de las claves en la lucha contra el cambio climático es la naturaleza, una solución climática de primera línea y ofrece múltiples logros, como que los ecosistemas saludables absorben carbono, regulan el agua y protegen a las comunidades; los bosques, océanos, humedales y suelos son sumideros de carbono críticos; y la restauración de ecosistemas crea empleo y fortalece las economías. En definitiva, la naturaleza mejora la salud, la calidad del aire y la resiliencia urbana.

Los periodistas ambientales seguiremos contando lo que le estamos haciendo al planeta y confiamos en dar también buenas noticias.

 

María García de la Fuente

Presidenta de APIA #GenteAPIA


APIA se adhiere al Decálogo 2026 para informar con rigor sobre la transición ecológica

El pasado 23 de abril ECODES y el Observatorio de la Comunicación del Cambio Climático presentaron, en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, su Decálogo actualizado para informar con rigor sobre la transición ecológica. Esa misma mañana, María García, presidenta de APIA, firmó el proceso de adhesión y difusión del Decálogo 2026.

Conectar el cambio climático con realidades cercanas en el espacio y en el tiempo, fomentar su transversalidad para abordarlo también desde el entretenimiento o comunicar el conocimiento científico existente para atajar la desinformación son algunos de los puntos del Decálogo 2026 de recomendaciones para la comunicación del cambio climático y de la transición ecológica, impulsado por ECODES y el Observatorio de la Comunicación del Cambio Climático, con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Su actualización responde al contexto actual de incertidumbre y polarización, en el que la inteligencia artificial está incidiendo ya en la comunicación ambiental y hace que sea imprescindible analizar su papel desde una perspectiva práctica, pero acompañada de una reflexión crítica sobre sus efectos a largo plazo. Además, la digitalización ha facilitado nuevas formas de desinformación climática, dificultando la identificación de fuentes legítimas y contribuyendo a la difusión de contenido negacionista. Por ello, uno de los nuevos puntos del principal código ético, científico y comunicativo suscrito por los medios en España es precisamente el empleo de las herramientas de inteligencia artificial generativa con responsabilidad y transparencia.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, señaló que “este Decálogo es una herramienta de gran utilidad porque recoge un criterio práctico para actuar desde ahora, proteger la calidad del debate público y crear en la ciudadanía confianza en la ciencia. Es, en definitiva, una herramienta para reforzar la salud de nuestra democracia, porque acceder a información veraz es un derecho constitucional. Y una ciudadanía bien informada está más preparada para tomar decisiones con conocimiento y rigor sobre su presente y su futuro”.

Juan Ortiz, director general de ECODES, recordó que “sabemos que el cambio climático ocupa espacio informativo, pero necesitamos que ese espacio sea riguroso y permita a la ciudadanía entender y actuar frente a la crisis climática. Con la actualización del Decálogo, ofrecemos un nuevo marco para que los profesionales de la comunicación, de las organizaciones, entidades y administraciones puedan adherirse y difundir su existencia, de manera que se respete un marco ético para informar con rigor, respeto y claridad sobre la transición ecológica”.

El objetivo del nuevo Decálogo es ofrecer un marco de trabajo al que puedan adherirse los profesionales de la comunicación, como ha hecho APIA, y difundir su existencia para que la información sobre la transición ecológica se aborde siempre desde un punto de vista responsable y que lleve a la acción.

Transferencia de conocimiento para una ciudadanía informada

Como señala Gemma Teso, coordinadora del Observatorio de la Comunicación del Cambio Climático e investigadora principal del proyecto, “la tercera actualización del decálogo responde a la época de gran incertidumbre que estamos viviendo. La segunda actualización se hizo después de la pandemia, porque el mundo había cambiado mucho en muy poco tiempo, y cuatro años después hemos revisado nuevamente el Decálogo para incorporar un nuevo elemento disruptor en la comunicación, como es el uso poco ético de la inteligencia artificial generativa”.

De hecho, el nuevo decálogo surge tras un proceso de reflexión y análisis en el que más de 50 profesionales de la comunicación, con mucha #GenteAPIA asistente; la academia; la educación ambiental; las empresas y las administraciones revisaron los puntos del texto anterior en una sesión de trabajo que empleó la técnica de investigación Phillips 66. Las conclusiones de la sesión fueron analizadas por los miembros del Observatorio para la Comunicación del Cambio Climático y contrastadas con posterioridad con los participantes de dichas sesiones.

Gracias a esta metodología, se ha propuesto una hoja de ruta para mejorar la manera en que se comunica el cambio climático y la transición ecológica, con un objetivo claro: pasar de una información fragmentada, reactiva y a menudo alarmista a una rigurosa, útil, ética y orientada a la acción colectiva. Su valor reside en que no se limita a pedir más información, sino que ofrece criterios concretos para comunicar mejor: con base científica, sentido de responsabilidad, pluralidad de voces, enfoque de soluciones y compromiso con la verdad.

A partir de ahora se abre el proceso de adhesión y difusión del Decálogo 2026, que APIA firmó la misma mañana de la mano de la Presidenta de la Asociación María García, de esta forma los profesionales que comunican el cambio climático tendrán un marco ético de referencia que les facilite la labor de informar sobre temas cruciales, de forma clara y con base científica.

Te puedes adherir aquí