XX Seminario Internacional de Periodismo y Medio Ambiente
Organizado por Enresa y APIA, ya tenemos aquí un seminario que comenzó hace más de 20 años con el objetivo, en ese momento, de satisfacer las necesidades formativas de una incipiente especialización del Periodismo, la ambiental, en un contexto como es la gestión de residuos radiactivos que en aquella época necesitaba desarrollar una importante labor divulgativa. Actualmente, la necesidad de especialización y de contribuir a una mejor información sigue siendo un objetivo para las entidades que lo organizan.
Hemos llegado a las XX ediciones. Con los años el seminario ha ido creciendo, tanto en programa como en participantes, y se ha convertido, además, en una gran oportunidad de llevar al público sensibilizado con el Medio Ambiente, procedentes de todas las provincias españolas, a visitar el Almacén Centralizado de El Cabril.
Es nuestra XX edición, y hemos preparado un atractivo programa que cumplirá con las expectativas de los asistentes al mismo.

La sesión inaugural, el día 29 de octubre en el Rectorado de la UCO, correrá a cargo de la Catedrática en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, miembro de la Real Academia Española, Asunción Gómez-Pérez con su ponencia “La Inteligencia Artificial, aliado o arma para el medio ambiente”, sólo con este título nuestros sentidos ya están alerta de lo que nos pueda contar la catedrática.

Seguiremos con una mesa redonda donde intentaremos mostrar casos prácticos en los que se trasladen tanto aplicaciones prácticas de la IA como el analisis de sus distintas implicaciones. Bajo el título “Aplicaciones e implicaciones de la IA en el medio ambiente y sostenibilidad”, mira detenidamente los asistentes de esta mesa en el programa porque no te vas a querer despegar del asiento por los temas que se han elegido.
La tarde siempre es para los talleres prácticos, que tienen mucho éxito entre los asistentes. Por eso este año con Ana Tudela, cofundadora de Datadista y especializada en periodismo económico y de investigación asistiremos a su taller “Investigación, datos y narrativas para salir del ruido”. No te preocupes, que tendremos otra opción más con el Dr. José Raúl Romero Salguero. Profesor titular de la Universidad de Córdoba. Investigador responsable de Grupo de Investigación HUMAINS (Human-centred Artificial Intelligence Methods, Applications, and Software, TIC-280) con su taller “IA. Cerebros digitales en un planeta físico: lo que tu chatbot no te cuenta”.

El 30 de octubre estaremos en el Centro de Almacenamiento de El Cabril, como broche final a las jornadas previamente desarrolladas en las aulas cordobesas. Una instalación que tiene presentes los nuevos desarrollos científicos y que está integrada en un entorno natural. Ver cómo en el Cabril se aúnan las tres disciplinas del seminario: Ciencia, Comunicación y Medio Ambiente es el mejor ejemplo para que el público especializado que acude a este congreso comprenda la labor de Enresa.
Además estamos de celebración por eso, José María Montero, periodista especializado en información ambiental, científica y agroalimentaria y director del SIPMA entre 2000 y 2013, moderará una sesión magistral “20 ediciones de SIPMA, cómo ha cambiado el periodismo ambiental” si de nuevo miras el programa, es verdad, totos y todas estarán con nosotros el día 30 de octubre.
No te lo puedes perder. El programa está servido. Un encuentro gratuito hasta completar el aforo, dirigido a profesionales y estudiantes de comunicación y ciencias ambientales de toda España, además de otros perfiles interesados en la divulgación científica y ambiental.
¡Nos vemos en Córdoba!
Más información e inscripciones: https://www.enresa.es/sobre-enresa/sipma/
Cómo informar del cambio climático en todas las secciones

Un año más tenemos nuestro curso "Cómo informar del cambio climático en todas las secciones". Sabemos que la información de cambio climático es cada vez más transversal, y no sólo las secciones de medio ambiente cubren estos temas. Es necesario que los periodistas de otras secciones como Economía, Salud, Deportes, Cultura, Moda y Local, entre otras, traten los temas de cambio climático, y para eso es imprescindible que tengan nociones claras de cómo hacerlo.
Contenidos básicos de esta edición:
- Información de cambio climático en medio ambiente
- Cómo hacer transversal la información de cambio climático
- Guía de entrevistas sobre cambio climático
- Claves de lo que funciona y lo que no
- Cómo comunicar en redes sociales los temas de cambio climático
Inscríbete hasta el 29 de julio en este enlace:
https://www.miteco.gob.es/es/ceneam/formacion-ambiental/formacion-ceneam/cursos-paeas/cursos-paeas-2026/como-informar-de-cambio-climatico-en-todas-las-secciones.html
Convocamos la beca APIA, Europa Press y Oriva
Si quieres optar a esta beca no lo dudes y envía hasta el 26 de junio tu CV actualizado a apiacorreo@gmail.com
Escuela de comunicación ambiental 2026. Narrativas climáticas: relatos para la acción

La Escuela de Comunicación Ambiental, organizada por Ihobe-Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco y APIA-Asociación de Periodistas de Información Ambiental, sumamos ya siete ediciones realizadas como foro de debate en torno a la comunicación y al medio ambiente.
Siempre con el objetivo de generar un espacio de reflexión y ofrecer algunas claves sobre la comunicación de los grandes retos ambientales, como la crisis climática, la pérdida de biodiversidad, la conservación del medio natural, la implantación de la economía circular y el desarrollo sostenible, entre otros.
En esta octava edición, la Escuela de Comunicación Ambiental sigue evolucionando hacia conversaciones inspiradoras, desde diferentes ópticas, para avanzar en la transición energética y climática, y para cambiar el relato, con el fin de comunicar más y mejor las cuestiones ambientales.
La edición de 2026 se centrará en abordar las narrativas climáticas. Porque la crisis climática no es solo un desafío científico y político: es también un reto comunicativo. Las narrativas que se construyen sobre el clima determinan cómo la sociedad percibe la urgencia, la esperanza y la posibilidad de actuar. Por esta razón, la Escuela de Comunicación Ambiental 2026 se centra en explorar diferentes narrativas para la acción climática con el fin de pasar de la emoción a la transformación, explorando diversas maneras de contar historias que movilicen, inspiren y generen cambios reales.

Estas conversaciones se complementan con una experiencia práctica para todas las personas participantes en la Escuela: una visita para las personas que asistan presencialmente y un taller para quienes lo hagan por vía telemática.
Este año vamos a seguir analizando las tendencias globales en narrativas climáticas y su impacto en la acción social. No dejamos de capacitar a profesionales en técnicas de storytelling y comunicación participativa. Seguimos promoviendo co-creación de relatos que integren ciencia, emoción y justicia social e impulsamos la innovación en formatos y canales para llegar a todas las audiencias posibles y diversas.
Será el 10 de septiembre, de 9:00 a 18:30 horas. Las inscripciones ya están abiertas y es posible participar tanto presencialmente, en el Palacio Miramar de Donostia, como vía online, a través de la plataforma Zoom.
Puedes inscribirte en el QR de la imagen o también pinchando aquí
La Tierra nos da un ultimátum

Este año el Día Mundial del Medio Ambiente está dedicado a la acción climática. Es la última llamada de la Tierra para evitar daños irreversibles y actuar en la lucha contra el cambio climático. Todas las evidencias y datos científicos corroboran que estamos en tiempo de descuento y urge actuar.
La ONU lo dice claramente. El planeta envía señales: mares en ascenso, furiosos incendios, oleadas de calor, glaciares en deshielo. Los efectos del cambio climático los estamos notando cada día en nuestra vida, en nuestra salud, en todos los ecosistemas.
Sin embargo, la acción se demora. Es urgente actuar. Dijimos que 1,5 °C era el límite. Ese límite, lo estamos cruzando. Por décadas, el mundo ha escuchado la historia del clima: advertencias, metas, plazos lejanos. Con demasiada frecuencia, la respuesta ha sido opacada por el ruido: demora, distracción, denegación.
Los periodistas ambientales llevamos 30 años cubriendo las Cumbre de cambio climático o COPs y dando voz a los científicos. Desde el periodismo especializado hemos explicado los efectos y consecuencias del cambio climático y ahora lo estamos experimentando en carne propia. DANAs más virulentas, temperaturas extremas en primavera propias del verano, lluvias torrenciales que arrasan cultivos.
Durante décadas los periodistas ambientales hemos creado conciencias y avisado de los daños. Ahora es el momento de actuar y poner encima de la mesa las soluciones. Por eso el periodismo constructivo es más necesario que nunca, para ayudar a administraciones, empresas y ciudadanos a abordar el reto global del cambio climático y visibilizar las soluciones.
Sin información rigurosa no son posibles los cambios. La transición energética a un modelo que abandone los combustibles fósiles y opte por fuentes renovables necesita información verificada y contrastada para poder tomar las mejores soluciones sin dejar a nadie atrás.
La ONU lanza un mensaje de esperanza. Frente a los mensajes retardistas. Bajo ese ruido surge otra señal. Paneles solares que cubren los techos. Turbinas eólicas que delinean el horizonte. Ciudades que están siendo rediseñadas para las personas. Bosques siendo restaurados. Puntos de inflexión positivos arraigándose en cada rincón del planeta.
Los impactos climáticos están aumentando, pero también lo están haciendo las soluciones. Actuar ahora ofrece sociedades más seguras, saludables y prósperas. Actuar sobre el clima podría evitar millones de muertes y billones en pérdidas económicas para 2050.
Desde el periodismo ambiental estamos comprometidos con mejorar la salud del planeta y defendemos la información rigurosa para dar visibilidad a soluciones como las que propone la ONU: reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos mejora la seguridad alimentaria; los edificios sostenibles reducen el consumo energético y apoyan un crecimiento resiliente; reducir el metano ralentiza rápidamente el calentamiento y mejora la calidad del aire, y los bosques almacenan carbono y reducen los riesgos climáticos mientras protegen la biodiversidad.
Una de las claves en la lucha contra el cambio climático es la naturaleza, una solución climática de primera línea y ofrece múltiples logros, como que los ecosistemas saludables absorben carbono, regulan el agua y protegen a las comunidades; los bosques, océanos, humedales y suelos son sumideros de carbono críticos; y la restauración de ecosistemas crea empleo y fortalece las economías. En definitiva, la naturaleza mejora la salud, la calidad del aire y la resiliencia urbana.
Los periodistas ambientales seguiremos contando lo que le estamos haciendo al planeta y confiamos en dar también buenas noticias.
María García de la Fuente
Presidenta de APIA #GenteAPIA
APIA se adhiere al Decálogo 2026 para informar con rigor sobre la transición ecológica

El pasado 23 de abril ECODES y el Observatorio de la Comunicación del Cambio Climático presentaron, en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, su Decálogo actualizado para informar con rigor sobre la transición ecológica. Esa misma mañana, María García, presidenta de APIA, firmó el proceso de adhesión y difusión del Decálogo 2026.
Conectar el cambio climático con realidades cercanas en el espacio y en el tiempo, fomentar su transversalidad para abordarlo también desde el entretenimiento o comunicar el conocimiento científico existente para atajar la desinformación son algunos de los puntos del Decálogo 2026 de recomendaciones para la comunicación del cambio climático y de la transición ecológica, impulsado por ECODES y el Observatorio de la Comunicación del Cambio Climático, con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Su actualización responde al contexto actual de incertidumbre y polarización, en el que la inteligencia artificial está incidiendo ya en la comunicación ambiental y hace que sea imprescindible analizar su papel desde una perspectiva práctica, pero acompañada de una reflexión crítica sobre sus efectos a largo plazo. Además, la digitalización ha facilitado nuevas formas de desinformación climática, dificultando la identificación de fuentes legítimas y contribuyendo a la difusión de contenido negacionista. Por ello, uno de los nuevos puntos del principal código ético, científico y comunicativo suscrito por los medios en España es precisamente el empleo de las herramientas de inteligencia artificial generativa con responsabilidad y transparencia.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, señaló que “este Decálogo es una herramienta de gran utilidad porque recoge un criterio práctico para actuar desde ahora, proteger la calidad del debate público y crear en la ciudadanía confianza en la ciencia. Es, en definitiva, una herramienta para reforzar la salud de nuestra democracia, porque acceder a información veraz es un derecho constitucional. Y una ciudadanía bien informada está más preparada para tomar decisiones con conocimiento y rigor sobre su presente y su futuro”.
Juan Ortiz, director general de ECODES, recordó que “sabemos que el cambio climático ocupa espacio informativo, pero necesitamos que ese espacio sea riguroso y permita a la ciudadanía entender y actuar frente a la crisis climática. Con la actualización del Decálogo, ofrecemos un nuevo marco para que los profesionales de la comunicación, de las organizaciones, entidades y administraciones puedan adherirse y difundir su existencia, de manera que se respete un marco ético para informar con rigor, respeto y claridad sobre la transición ecológica”.
El objetivo del nuevo Decálogo es ofrecer un marco de trabajo al que puedan adherirse los profesionales de la comunicación, como ha hecho APIA, y difundir su existencia para que la información sobre la transición ecológica se aborde siempre desde un punto de vista responsable y que lleve a la acción.
Transferencia de conocimiento para una ciudadanía informada
Como señala Gemma Teso, coordinadora del Observatorio de la Comunicación del Cambio Climático e investigadora principal del proyecto, “la tercera actualización del decálogo responde a la época de gran incertidumbre que estamos viviendo. La segunda actualización se hizo después de la pandemia, porque el mundo había cambiado mucho en muy poco tiempo, y cuatro años después hemos revisado nuevamente el Decálogo para incorporar un nuevo elemento disruptor en la comunicación, como es el uso poco ético de la inteligencia artificial generativa”.
De hecho, el nuevo decálogo surge tras un proceso de reflexión y análisis en el que más de 50 profesionales de la comunicación, con mucha #GenteAPIA asistente; la academia; la educación ambiental; las empresas y las administraciones revisaron los puntos del texto anterior en una sesión de trabajo que empleó la técnica de investigación Phillips 66. Las conclusiones de la sesión fueron analizadas por los miembros del Observatorio para la Comunicación del Cambio Climático y contrastadas con posterioridad con los participantes de dichas sesiones.

Gracias a esta metodología, se ha propuesto una hoja de ruta para mejorar la manera en que se comunica el cambio climático y la transición ecológica, con un objetivo claro: pasar de una información fragmentada, reactiva y a menudo alarmista a una rigurosa, útil, ética y orientada a la acción colectiva. Su valor reside en que no se limita a pedir más información, sino que ofrece criterios concretos para comunicar mejor: con base científica, sentido de responsabilidad, pluralidad de voces, enfoque de soluciones y compromiso con la verdad.

A partir de ahora se abre el proceso de adhesión y difusión del Decálogo 2026, que APIA firmó la misma mañana de la mano de la Presidenta de la Asociación María García, de esta forma los profesionales que comunican el cambio climático tendrán un marco ético de referencia que les facilite la labor de informar sobre temas cruciales, de forma clara y con base científica.
Te puedes adherir aquí
APIA, SIGRE y La Vanguardia renuevan su acuerdo de colaboración para impulsar el periodismo ambiental y aumentan la cuantía de su beca
La Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA), SIGRE y La Vanguardia (Barcelona) han renovado su convenio de colaboración para fomentar el periodismo ambiental. Este acuerdo incluye la convocatoria de una beca de estudios con el objetivo de realizar prácticas formativas durante tres meses (desde el 1 de julio al 30 de septiembre de 2026) en la sección de medioambiente del medio de comunicación.
La beca está remunerada y aumenta su cuantía a 800 euros al mes, con ello se pretende impulsar la especialización de estudiantes o profesionales de la información en temas ambientales. Además, su trabajo estará dirigido y supervisado por el socio de APIA Antonio Cerrillo, uno de los periodistas ambientales de mayor prestigio en nuestro país.
Los preasociados de APIA que deseen disfrutar de esta beca remunerada pueden enviar su solicitud a apiacorreo@gmail.com con un CV actualizado antes del 29 de mayo.
Una alianza en favor del periodismo ambiental de calidad
La unión entre APIA y SIGRE cumple ya 16 años, una alianza cuyo firme propósito es el de contribuir al desarrollo de un periodismo ambiental.
María García de la Fuente, presidenta de APIA, ha subrayado que “la especialización es imprescindible para el periodismo de calidad y los temas ambientales son los más demandados por la sociedad, por lo que esta beca es una oportunidad para formarse en un ámbito del periodismo con mucho futuro”.
Por su parte, Miguel Vega, director general de SIGRE, ha resaltado que “los profesionales de la información desempeñan un papel clave en la difusión de la correcta separación en los hogares de los residuos de medicamentos y sus envases, puesto que contribuyen a dar a conocer entre la opinión pública los beneficios sanitarios y medioambientales derivados de este hábito”.
Sobre APIA
APIA es una asociación profesional creada en 1994, entre cuyos objetivos figura la promoción de la especialidad informativa antes referida, fomentar el debate medioambiental en la sociedad española y la especialización de jóvenes periodistas en el campo del medio ambiente.
Sobre SIGRE
SIGRE Medicamento y Medio Ambiente es una entidad sin ánimo de lucro creada por iniciativa de la industria farmacéutica, con la colaboración de la distribución y las farmacias, para garantizar la correcta gestión medioambiental de los envases vacíos o con restos de medicamentos.
SIGRE persigue un doble objetivo:
- El medioambiental: promoviendo la aplicación de medidas de ecodiseño que permitan reducir la generación de residuos de envases y garantizando la recogida y el correcto tratamiento medioambiental de los residuos de medicamentos generados.
- El sanitario: fomentando la revisión periódica del botiquín doméstico para evitar la acumulación innecesaria de medicamentos en los hogares y sensibilizando al ciudadano sobre los riesgos sanitarios derivados del uso inadecuado de los mismos.
Un planeta único, "Día de la Tierra"

Hace unos días la ciencia ha logrado otro hito histórico: alcanzar la mayor distancia de un ser humano a la Tierra, durante la misión Artemis II. Este nuevo viaje a nuestro satélite, la Luna, nos ha recodado el que hace más de 50 años supuso una revolución en la conciencia humana, y fue precisamente ser conscientes de que somos el único planeta habitable para la especie humana y que la Tierra es única.
La Tierra vista desde el espacio es un oasis de biodiversidad, una maravilla singular y por el momento irrepetible. Hace 50 años tomamos conciencia de que solo tenemos este planeta para vivir y el movimiento ecologista surgió con fuerza para defender la convivencia de todos los seres vivos. Desde hace 50 años los periodistas ambientales ponemos en valor, cada día, la biodiversidad que nos permite vivir en la Tierra y ponemos el foco en los riesgos que estamos generando para nuestra supervivencia, desde el cambio climático hasta la contaminación en todas sus formas.
Durante este tiempo, la Tierra ha seguido rotando, pero los impactos ambientales cada vez se hacen más evidentes, con fenómenos meteorológicos extremos, pandemias y una elevada mortalidad por contaminación de aire, agua, suelos. La tasa de extinción de especies no deja de crecer, al tiempo que seguimos descubriendo nuevos habitantes con los que compartimos planeta. Y quizás ésa es la clave, darnos cuenta de que no estamos solos. La Tierra no es exclusivamente de uso humano y necesitamos al resto de las especies de animales y plantas para vivir.
Al igual que hace medio siglo nos dimos cuenta de que la Tierra es el único punto azul habitable en el universo, ahora debemos darnos cuenta de que vivimos gracias a la biodiversidad. Sin plantas ni fauna no sería posible nuestra vida en la Tierra y por eso es urgente proteger la biodiversidad.
Los periodistas ambientales hemos contribuido a crear conciencia ambiental en la sociedad, a ser los altavoces de los científicos que analizan y estudian el planeta, ser los mensajeros de asombrosos descubrimientos y también ser la voz de alarma de lo que no estamos haciendo bien.
El Día de la Tierra se conmemora cada 22 de abril desde 1970, justo un año después de que llegáramos a la superficie lunar. Este año la ONU nos recuerda: “Los ecosistemas sustentan todas las formas de vida de la Tierra. De la salud de nuestros ecosistemas depende directamente la salud de nuestro planeta y sus habitantes. Restaurar aquellos que están dañados ayudará a acabar con la pobreza, a combatir el cambio climático y prevenir una extinción masiva”. Y constata que “los ecosistemas sanos nos ayudan a protegernos de las enfermedades porque la diversidad de especies hace más difícil la propagación de patógenos”.
Es el momento de actuar, de restaurar ecosistemas y de proteger la biodiversidad. La ONU reclama en el Día Internacional de la Madre Tierra que “necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta”. Y los periodistas ambientales estaremos para contarlo.
María García de la Fuente
Presidenta de APIA
Bosques que nos cuidan y alimentan

Este año, el Día Internacional de los Bosques, que conmemoramos cada 21 de marzo, está dedicado a la economía, y sí efectivamente no hay economía sin ecología. La Organización Naciones Unidas (ONU) quiere recodar este año que los bosques son un motor de la prosperidad económica, porque de ellos dependen desde el agua potable que bebemos al aire que respiramos, a materias primas o multitud de empleos, más de 33 millones en todo el mundo. Los bosques también sostienen la agricultura familiar y comunitaria, mejoran la productividad agrícola y salvaguardan la salud de las cuencas hidrográficas.
La ONU nos recuerda en este día que en un momento en el que muchos países tratan de avanzar hacia una bioeconomía sostenible, los productos forestales ofrecen soluciones basadas en la naturaleza como sustitutos de materiales intensivos en carbono, al tiempo que generan nuevas oportunidades económicas, como en ecoturismo, medicina, bienestar o alternativas a productos de plástico, hormigón o acero.
Sin embargo, muchas veces solo asociamos los bosques a la producción de madera y esas otras economías necesitan visibilizarse, para que la población sea consciente de todos esos nuevos desarrollos que proporcionan los bosques y los beneficios invisibles para nuestra salud.
La superficie forestal mundial en 2025 se estima en 4.140 millones de hectáreas, lo que representa el 32 % del territorio total. Por continentes, Europa representa el 25 % de la superficie forestal mundial, seguida por América del Sur (20 %), América del Norte y central (19 %), África (16 %), Asia (15 %) y Oceanía (4 %). Y más de la mitad (54 %) de la superficie forestal mundial se encuentra en solo cinco países (en orden descendente): Rusia, Brasil, Canadá, Estados Unidos y China.
Uno de los principales problemas que sufren los bosques es la deforestación. Se estima que entre 1990 y 2025 se perdieron 489 millones de hectáreas de bosque a causa de la deforestación, y el 88 % de la deforestación tuvo lugar en la región tropical.
Y una de las causas de la pérdida de masa forestal son los incendios que lamentablemente en España conocemos demasiado bien, porque cada verano las noticias se llenan de fuegos forestales. En los últimos años con más virulencia aún, agravados por el cambio climático, con condiciones meteorológicas que los hacen más grandes en extensión y difíciles de gestionar.
Coincidiendo con este día, se va a presentar ante la Comisión de Transición Ecológica y Reto Demográfico del Congreso de los Diputados una Propuesta para la Protección Penal de los Bosques, en la que se pide el endurecimiento del Código Penal para sancionar el daño a los bosques que actualmente sólo recoge los delitos relacionados con los incendios. La propuesta persigue que también se castigue con cárcel a cualquiera que destruya total o parcialmente un bosque o lo degrade gravemente, como por ejemplo, con deforestación no autorizada.
Los defensores de esta propuesta sostienen que el bosque es mucho más que un conjunto de árboles, plantas y animales. Es un ecosistema, un hábitat de seres vivos vegetales y animales que alberga y conserva la biodiversidad. Proporciona bienes y servicios con su gestión de forma responsable, para millones de personas. Regula los flujos hídricos y asegura la protección contra la degradación del suelo. Y, además, el bosque absorbe el dióxido de carbono en su biomasa y libera el oxígeno. La fotosíntesis permite respirar a la especie humana. Son nuestros pulmones. Los bosques y los océanos son las fábricas que purifican el medio ambiente del planeta.
El Derecho, con sus leyes y sus normas, es un instrumento para, dada su transcendente utilidad pública, convertir a los bosques, que son un bien común, en titulares de derecho de protección. El derecho civil, el administrativo y el medioambiental, con sus normas generales, autonómicas, forales o municipales, deben acrecentar su salvaguarda. Pero el bosque como objeto de tutela jurídico penal significaría su protección jurídica más efectiva. El Código Penal no contempla en la actualidad como delito, a excepción de los incendios, las acciones que destruyan, roturen, deforesten, talen o eliminen total o parcialmente un bosque.
Esta propuesta responde a una mayor concienciación y sensibilización de la ciudadanía por algo que es patrimonio de todos, como son los bosques, y para que nadie pueda alterar sus ecosistemas impunemente.
A esa conciencia ambiental hemos contribuido los periodistas ambientales que en distintos medios y formatos llevamos décadas informando sobre aspectos que nos rodean y determinan nuestra vidas, pero que si no ponemos el foco en ellos, pasan desapercibidos. Los bosques parece que siempre han estado y estarán y que el tiempo no pasa por ellos, pero sin una buena gestión, su deterioro lento es imparable. Para respetar y cuidar lo primero es conocer, y esa herramienta, la de la comunicación del conocimiento, es la que ejercemos a diario los periodistas ambientales.
No nos acordamos de los bosques solo en verano con los incendios, sino que contamos a diario los trabajos que se realizan en invierno, las especies que los habitan, los beneficios que nos proporcionan y los descubrimientos que todavía hoy desconocemos de lo que los bosques nos aportan.
Comunicar para conocer, respetar y cuidar es la base del periodismo ambiental y esa sensibilización es clave para que la sociedad tome conciencia de que no podemos vivir sin bosques.
María García de la Fuente
Presidenta de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA).
Visita formativa al Palacio de la Moncloa

Hay cosas que nos preocupan mucho. En 2025 finalizamos nuestro XVI Congreso Nacional de Periodismo Ambiental, en el que bajo el lema “Ante los Bulos… Vamos a contar Verdades” cuyo tema central fue ‘la desinformación’. Así el 26 y 27 de noviembre nos congregamos profesionales del periodismo ambiental y exploramos distintas temáticas clave como la proliferación de bulos ambientales, manipulación informativa, el periodismo especializado en sostenibilidad y el papel de los medios frente a los fenómenos ambientales contra el cambio climático. Dice nuestra presidenta, María García, que “la desinformación se combate desde la especialización de los periodistas y el contacto con las fuentes, y el Congreso de Periodismo Ambiental fue el lugar para ese encuentro”.
Estamos en el primer trimestre de 2026 y seguimos preocupados por el tema que nos congregó en nuestro Congreso. Por eso, de la mano de la Secretaria de Estado de Comunicación y en el Palacio de la Moncloa, hoy 4 de marzo hemos tenido una visita formativa para conocer cómo se pueden frenar los discursos de odio y las campañas de desinformación. Hemos comprobado que “el dato ya no mata el relato” y que los bulos y la narrativa recurrenten están ahí sembrando desconfianza por lo que necesitamos, cada vez más, periodistas especializados que cubran la demanda de los ciudadanos emponderados contra la desinformación.










