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El Palacio Miramar, Donostia-San Sebastián. En efecto. Allí hemos celebrado el pasado 10 de septiembre, la Escuela de comunicación ambiental 2026. Bajo el título “Narrativas climáticas: relatos para la acción”. Dentro de los cursos de verano de la UIK, Fundación Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), organizada por IHOBE, Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco y APIA, Asociación de Periodistas de Información Ambiental, hemos llegado aq la octava edición y nos hemos convertido en un foro de debate en torno a la comunicación y al medio ambiente.

Siempre con el objetivo de generar un espacio de reflexión y ofrecer algunas claves sobre la comunicación de los grandes retos ambientales, como la crisis climática, la pérdida de biodiversidad, la conservación del medio natural, la implantación de la economía circular y el desarrollo sostenible, entre otros.

En esta octava edición, la Escuela de Comunicación Ambiental ha evolucionado hacia conversaciones inspiradoras, desde diferentes ópticas, para avanzar en la transición energética y climática, y para cambiar el relato, con el fin de comunicar más y mejor las cuestiones ambientales.

 

Inauguración institucional

Arrancó la mañana con las palabras de Juan de Gracia Igelmo, subdirector académico de la UIK, quien aseguró que este curso es una señal y una necesidad para “crear espacios donde los profesionales puedan encontrarse y buscar respuestas”. Afirmó que el cambio climático es una realidad sobre la que se puede actuar con formas, lenguajes y voces diferentes para llegar al mayor número de personas.

Alexander Boto Bastegieta, director general de IHOBE, declaró que la “escuela” es muy necesaria y viendo su impacto año tras año se enorgullece porque sigue avanzando. Comentó que “hemos perdido la batalla del 1,5 ºC. Existe y lo ha confirmado la ONU. Sin duda es una mala noticia”, afirmó y por eso muchas personas pensarán que ya no hay nada que hacer; pero Boto también apuesta porque se pueden hacer cosas “y cada efecto positivo salvará vidas y economía”.

El Director General afirmó que “tenemos recorrido que hacer y construir narrativas que lleguen a la gente”. Recalcó que la transición climática es muy importante para que las generaciones futuras respiren mejor pero también para conservar las materias primas”. Reconoció que “no hemos ganado la batalla del relato. Un relato que explique que esa transición es salud y calidad de vida. Es innovar en competitividad, empleo y conseguir un futuro mejor”.

“Hasta ahora los datos que tenemos son buenos pero hay que saber contar la narrativa. Conectar la transición ecológica con la vida cotidiana de las personas y este curso es un recurso excelente para contar los retos y la narrativa”, concluyó Alexander Boto.

Rápidamente se abrió la jornada de trabajo con María García de la Fuente, presidenta de APIA que dijo “la concienciación sobre el cambio climático ya es un reto superado. Ya es evidente. El siguiente paso es el de la acción. Saber comunicarlo”. Para García la Escuela de Comunicación Ambiental es una excelente plataforma para hacerlo y también recalcó que con la Escuela se inicia el curso para trabajar desde la Asociación.

“Sesión inspiradora: Sonidos de la naturaleza“

El auditorio ya estaba preparado para comenzar con la primera sesión impartida por el colaborador de la Cadena Ser, comunicador y escritor Carlos de Hita Moreno. Haciendo un espóiler diremos que fue todo un éxito.

Su ponencia se titula “Ir de oídas”. Consiguió que nuestros ojos y oídos se abriesen como platos al escuchar que el 26 de julio de 2026 fue “el día más ruidoso de la historia”. Por supuesto que lo argumentó. Dijo que ese día 153.359 aviones volaron a lo largo de la jornada. Comentó que un avión en vuelo de crucero tiene una huella sonora de 50 kilómetros de largo por 15 de ancho. Por eso aseguró que “la crisis ambiental también se puede medir en decibelios”. Comentó que el silencio y el ruido son los relatos de la crisis ambiental y por eso son tan válidos como las medidas del CO2.

Nuestro ponente magistral dejó patente que el paisaje sonoro es el relato que hace la naturaleza de sí misma con sus propias voces. Considera que el sonido de la naturaleza ha entrado a formar parte de las conversaciones habituales y eso es positivo. Argumentó esta idea diciendo que en su momento dijo que el ruiseñor no es el ave que mejor canta y que por esa afirmación tuvo muchas críticas, por tanto esto demuestra que muchas personas están pendientes también de los sonidos de las aves en sus conversaciones.

Dice Carlos de Hita que el sonido es muy útil en la narrativa y que el sonido del cambio climático, para él, es el de las cigarras “porque es el sonido del calor y porque en Valsaín no se escuchaban y ahora, a 1.800 metros de altura, ya se escuchan”.

Todas sus frases, todos sus pensamientos iban acompañados en la sesión con ejemplos sonoros. Nos puso el ejemplo de los volcanes y como su explosión supera a los motores de los aviones. También escuchamos el sonido de la lava cuando baja por la pendiente de los volcanes. Gracias Carlos, nos dejaste sin palabras.

“Sesión inspiradora: Naturaleza en pantalla“

En esta sesión participaron la directora de cine de naturaleza Lexeia Larrañaga y el filmador de naturaleza Alex Gutiérrez Benítez , ambos de AVIS Producciones y muy bien entrevistados por la Catedrática de Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU); vicedecana del Colegio Vasco de Periodistas y vicepresidenta de la Asociación Vasca de Periodistas, Carmen Peñafiel Saiz.

Avis Producciones es una productora integrada por personas que son apasionadas naturalistas y que se ha especializado en documentales de naturaleza. Se implican al máximo en cada proyecto para mostrar la naturaleza con fidelidad y creatividad. Tienen un compromiso claro: trabajar con profesionalidad, transparencia y respeto por el medio natural, cumpliendo siempre los plazos y buscando la plena satisfacción de quienes confían en su trabajo.

Su productora ha obtenido el Premio a la Comunicación Ambiental en la edición 2025 de los Premios Periodismo Vasco por el proyecto Natura Bizia, compuesta por un largometraje y una serie de 8 capítulos, que muestra la riqueza natural de Euskadi y Navarra, que concentran un alto porcentaje de la biodiversidad europea.

Según Carmen Peñafiel saben convertir la emoción en compromiso. Lexeia y Alex tienen muy claro que ponen valor en el trabajo, enseñan los problemas y lo hacen de forma divulgativa. Dan voz a los que no la tienen, a los animales y a los ecosistemas.

A la pregunta de Peñafiel sobre cual sería la imagen del cambio climático, coinciden en el cambio de fauna porque se está produciendo muy rápido.

Dinámica participativa: “Casos de éxito “

Activación ambiental de la ciudadanía

Según dijo el técnico del Área de Formación y Divulgación Ambiental del CEA-Centro de Estudios Ambientales de Vitoria-Gasteiz, Gorka Belamendia Cotorruelo, se necesita que cada vez haya más personas que quieran formar parte de las soluciones. De momento, desde el CEA “estamos muy orgullosos porque han sido muchas las personas que se han acercado hasta el Centro, quizás por curiosidad, para participar en nuestras actividades; pero, lo mejor de todo, es que algunas se han quedado”.

Nos gustó su ponencia y apoyamos sus palabras: “Debemos transformar a las personas a través de la experiencia y conseguir que pasen de ser espectadores a ser protagonistas”. Desde su institución les gusta que cada vez haya más personas que quieran formar parte de la solución porque, a los largo de los años, han comprobado que la información genera conocimiento, mientras que las experiencias generan compromiso. Asegura que las personas protegen aquello de lo que se sienten parte. “Nuestro reto es conseguir que cada vez haya más personas que comunican desde su propia experiencia”, concluyó.

Acción y comunicación

Desde la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, la técnica de Comunicación Bakarne Atxukarro Estomba comentó que se debe salir de las páginas de los periódicos y aparecer en otros lugares; diversificar públicos, fomentar los comportamientos sostenibles y respetuosos con el entorno y reforzar el vínculo emocional de la ciudadanía. Y para ello utilizan todo un mundo de actividades: Una agencia inmobiliaria para abejas y hasta un hotel de insectos con vistas. Con ello pueden demostrar la importancia de la polinización en la renaturalización de un entorno rural dentro de un enclave urbano.

En los relatos para la acción comentó que siempre dan un paso más “primero hacemos y luego lo contamos”. Describió algunos retos como el llevado a cabo el “Día mundial del retrete”, contando como las toallitas obstruyen las cañerías y recomendando que por las mismas sólo pueden entrar “Pipí, Popó y Papel”. Entre otros retos más también nos habló de “Las Mancorutas” para ampliar y diversificar público para el parque fluvial, donde al tiempo que se conoce, cuida y respeta este espacio se hace a los visitantes partícipes del cuidado del río. Eso sí, sin olvidar que deben estar a gusto.

Implicación de la ciudadanía en la acción climática

Desde Ihobe-Gobierno Vasco la directora de Acción Climática, Marimar Alonso Martín comenzó con un mensaje motivador: “Con nuestros hábitos del día a día y con la capacidad de presionar podemos cambiar”. Para Alonso es importante pasar del dato a la tendencia. Los datos no son el relato, lo apoyan. También dijo que “como administración tenemos el reto de trasladar lo que hacemos, dar ejemplo, cambiar”.

Se queja de no haber explotado bien la potencialidad del marketing para llegar y cambiar. Por eso consideran que deben trabajar desde el diseño de los proyectos para construir un puzzle y trasladar el mensaje que motive un cambio.

Dijo que no se debe olvidar que el cambio climático es un problema global en el que tiene mucho peso lo local, “porque lo local moviliza”. Finalmente concluyó diciendo que “lo que funciona hay que mejorarlo y adaptarlo”.

La dinámica también tuvo su momento de debate. Las preguntas del público fluyeron gracias a la moderación de la directora de comunicación de IHOBE, Yolanda D. Rodríguez Couso quien después de escuchar las intervenciones dijo “necesitamos recuperar y ganar el relato”, para a continuación lanzar una pregunta que generó un intenso debate entre el público y ponentes: “¿Cómo sector público qué tendríamos que hacer que no estamos haciendo?”

Desde la Asociación de Periodistas de Información Ambiental, Luis Guijarro, pudo resumir la intensa mañana que acababa de finalizar. Felicitó a ponentes y asistentes y enfatizó en que en esta octava edición, las narrativas climáticas se habían abierto paso y había llegado el momento para la acción.

De las marismas a la movilización

Una de las grandezas de este curso es que durante la segunda sesión se puede participar en una visita formativa o continuar, junto con las personas conectadas online, en un taller.

La actividad exterior de este año ha sido una dinámica participativa que consistió en una visita a Ekoetxea Txingudi en Plaiaiundi, Irún, de la mano de la responsable de la Red Ekoetxea de Ihobe-Gobierno Vasco, Mari Luz Gómez Fernández.

Pudimos comprobar cómo Ekoetxea Txingudi, es un centro ambiental que se encuentra emplazado en el área comprendida entre el río Bidasoa y la regata de Jaizubia, concretamente en el espacio llamado Parque de Plaiaundi. De hecho, la Bahía de Txingudi es el mejor ejemplo del medio marismeño existente en Gipuzkoa.

Debido a su situación geográfica entre el mar y la barrera montañosa de los Pirineos, se trata del enclave más importante de toda la costa vasca para la ornitología dada su diversidad y riqueza ecológica.

Consta de dos lagunas interiores y una playa intermareal, además de dos lagunas de agua dulce que, como sucede en este tipo de visitas, nos hubiese gustado disponer de más tiempo para conocerlo más y mejor porque lo merece.

El taller para las personas matriculadas en la modalidad online fue otra Dinámica participativa: “Estrategia y nuevas narrativas climáticas-hablar de clima para movilizar”, impartido por la Consultora de Comunicación Climática y Estrategia, Lucía Olivera García

Se pudo reconocer que hay muchas formas de comunicar, públicos, canales, mensajes, prescriptores y situaciones diferentes. Olivera dijo que es posible “hablar sobre clima sin hablar de clima”, porque algunas personas en el momento que escuchan la palabra clima se cierran. Es importante tener una actitud abierta a la hora de hablar sobre clima y poder hacerlo desde ángulos muy diversos. Por eso “es importante salir de la dimensión verde, de nuestro algoritmo. Debemos dar al cerebro otro algoritmo, otros elementos disruptores” comento la experta antes de pasar a la parte práctica del taller.

Sin duda sucedió en el Palacio Miramar de Donostia y tenemos que dar un agradecimiento especial a Yolanda D. Rodríguez Couso, directora de comunicación de IHOBE y a María García de la Fuente, presidenta de APIA, porque gracias a su trabajo como directoras del curso esta jornada llegó a buen puerto.