ECOLEC y APIA firman un convenio de colaboración para impulsar la comunicación ambiental en el XVI Congreso Nacional de Periodismo Ambiental
Luís Moreno Jordana, Director General de la Fundación ECOLEC, y María García de la Fuente, Presidenta de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA), han firmado un acuerdo de colaboración para apoyar la XVI edición del Congreso Nacional de Periodismo Ambiental que se celebrará en el Círculo de Bellas Artes de Madrid los días 26 y 27 de noviembre, y que versará sobre la desinformación.
La desinformación existente ante las catástrofes naturales y el cambio climático, los bulos o noticias falsas, las posibles manipulaciones desde los gabinetes de comunicación, la COP 30, la agroecología y las respuestas del periodismo ante este reto son las temáticas que se abordarán el XVI Congreso Nacional de Periodismo Ambiental organizado por APIA.
La Fundación Ecolec es una entidad sin ánimo de lucro creada por las asociaciones empresariales que representan al sector de fabricantes e importadores de grandes y pequeños electrodomésticos. Nació un año antes de la promulgación del Real Decreto 208/2005 sobre aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de sus residuos, y su misión es gestionarlos eficientemente desde un punto de vista medioambiental, económico y social, cumpliendo la normativa legal.
Como sus objetivos son contribuir al mantenimiento y mejora de los recursos naturales y energéticos a través de la recogida, tratamiento, valorización y eliminación de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), pilas y acumuladores, y, por supuesto, participar activamente en la labor de concienciación medioambiental a los ciudadanos, promover el Desarrollo Sostenible y ser un elemento clave de la Economía Circular; con este convenio de colaboración , como dice Jordana, «cumplimos con el compromiso de difundir la cultura de Desarrollo Sostenible en el ámbito de los AEE”.
Visita formativa a la exposición inmersiva “Ecos del Océano”

Estamos preocupados por la crisis climática, por eso, el pasado 7 de marzo, de la mano de la Fundación Telefónica, para ampliar nuestros conocimientos, tuvimos una de nuestras visitas formativas a la exposición ‘Ecos del océano’.
En el impresionante y conocido edificio de Telefónica de Madrid, nos presentaron un conjunto de instalaciones en las que conviven y se entrelazan el arte experiencial, la ecología marina y las fronteras de la bioacústica. En la propuesta nos destacaron la importancia que tiene la sostenibilidad de los ecosistemas marinos y del sonido para los habitantes del mar. Gracias a los avances tecnológicos, visitamos un espacio expositivo convertido en un enorme dispositivo de escucha en el que se nos invitó a establecer una conexión con otros habitantes del planeta a través de la emoción y la empatía, y lo consiguieron.
Comentar que esta exposición está comisariada por José Luis de Vicente y establece un diálogo creativo entre el colectivo artístico Marshmallow Laser Feast, y científicos, investigadores y expertos de diferentes campos, como el Laboratorio de Aplicaciones Bioacústicas de la Universitat Politècnica de Catalunya, el escritor y cineasta de historia natural Tom Mustill, artesanos del vidrio y especialistas en acústica.
Hoy sabemos lo que desde hace décadas se viene estudiando, que el sonido cumple un papel fundamental en las relaciones entre las distintas formas de vida marina. En los últimos 20 años, la ecología acústica está viviendo una revolución gracias a la irrupción de herramientas digitales, de los drones y la fotografía por satélite a las redes de micrófonos submarinos y la inteligencia artificial. Como resultado de estas investigaciones, somos conscientes -y así lo hemos denunciado muchas veces- de la amenaza que la actuación humana supone para estas especies generando grandes cantidades de ruido que interfieren en su vida.

La primera de las instalaciones sonoras de Marshmallow Laser Feast Meditation Room es la antesala en la que se nos preparó para la experiencia multisensorial en la que nos sumergimos a lo largo de la muestra. Los sonidos y las vibraciones de delfines mulares, ballenas jorobadas, cachalotes y ballenas grises, nos guiaron por una suerte de meditación en la que sintonizamos nuestra conciencia y respiración con los ritmos de estos seres oceánicos. Lo vivimos, fue como una sensación de existencia compartida.
A continuación entramos en la muestra Seeing Echoes in the Mind of the Whale (Viendo ecos en la mente de la ballena), una instalación audiovisual envolvente formada por doce pantallas en coproducción con el Museu del Disseny de Barcelona. Creada por Marshmallow Laser Feast, la pieza explora la manera en la que las especies marinas perciben la realidad a través de sus sentidos. La instalación coral muestra el movimiento progresivo de los cetáceos desde la superficie hasta las profundidades del océano y, para ello, integra imágenes generadas por inteligencia artificial y grabaciones sonoras reales de especies marinas recogidas en distintos puntos del planeta. Algunos de estos sonidos proceden de las grabaciones del Laboratorio de Aplicaciones Bioacústicas de la Universitat Politècnica de Catalunya, liderado desde hace 20 años por el biólogo marino Michel André, una entidad que estudia la contaminación acústica de los océanos y el impacto sobre las especies que los habitan, entre ellas, ballenas, cachalotes y otros cetáceos. En la pieza también han colaborado otros científicos e investigadores, entre ellos, el escritor y cineasta de historia natural Tom Mustill.
Nos encantaron las contribuciones que durante esta parte de la visita hizo nuestro socio, Carlos Vallecillo. Su sabiduría aportó información y anécdotas que nos dejaron gratamente impresionados.

Sorprendente fue el Templo de plancton, una instalación escultórica, sonora y lumínica que recrea la migración vertical de la infinidad de diminutos organismos que componen el plancton. Se trata de doscientas piezas de vidrio soplado que evocan sus rítmicos viajes desde las profundidades a la superficie del océano, sustentando la vida marina y generando la mitad del oxígeno de la atmósfera terrestre.
La experiencia inmersiva de estas tres instalaciones se completa con dos salas en las que se muestran una selección de materiales procedentes de las investigaciones científicas en torno al estudio de estas especies marinas.
Al final de la visita formativa hemos podido comprobar como actualmente los satélites, los drones y la inteligencia artificial, permiten observar los movimientos de las ballenas desde el espacio, registrar sus cantos bajo el agua, y trazar nuevas estrategias para proteger a estos cetáceos en un océano cada vez más ruidoso y contaminado. Todos estos descubrimientos y avances en torno al paisaje sonoro marino han tenido lugar en el preciso momento en que la acción humana ha empezado a degradarlo y amenazarlo debido a la contaminación acústica que afecta enormemente a la vida de los cetáceos. Tenemos que recordar que los océanos son el soporte vital de nuestro planeta, constituyen el mayor ecosistema del mundo, albergan casi un millón de especies conocidas y presentan un enorme potencial científico por explorar.
Sin duda, Ecos del océano nos ha ofrecido una experiencia inmersiva, nos ha permitido vivir en primera persona la importancia crucial que tiene el sonido para los habitantes del mar, algo que hemos descubierto solo en las últimas dos décadas gracias a los avances de la tecnología.

Muchas gracias a Alejandro y Marta que nos acompañaron durante toda la visita y a Eva Solans Galobart, responsable de comunicación y medios de Fundación Telefónica, por facilitar que esta visita llegase a realizarse.
Más información sobre la programación paralela a la exposición, recursos y reservas de actividades en: https://espacio.fundaciontelefonica.com/
Visita formativa a la exposición “Amazonía contemporánea”
El pasado 6 de febrero, tuvimos una visita formativa a la exposición de arte contemporáneo Amazonía contemporánea de la colección Hochschild Correa, comisariada por Christian Bendayán y Luis Pérez Oramas, en el Museo Lázaro Galdiano, gracias a nuestra socia Marta del Riego, dónde conocimos la diversidad cultural que discurre por los pueblos que colindan el río Amazonas y lo más importante de todo, contamos con los artistas creadores de las obras. Sin duda, una experiencia única.
Amazonía contemporánea presenta un recorrido transversal por distintas generaciones y por primera vez se hace énfasis en el hecho de que el arte amazónico contemporáneo tiene una historia. En ese sentido, la Colección Hochschild Correa es pionera y tras una labor de más de una década ha conseguido dar forma a la colección privada más amplia de arte contemporáneo de la Amazonía peruana.
Cuando leemos Amazonas, siempre pensamos en Brasil, sin embargo, el río nace en Perú y desde allí le da nombra a la región más biodiversa del planeta, poblada por sociedades cosmocéntricas que conviven con seres naturales y espirituales. Desde hace unos años, el arte amazónico viene transformándose y transformando crecientemente la escena internacional, dando testimonio de los múltiples universos que conviven en la Amazonía, así como de narrativas históricas y mitológicas que dan cuenta de los orígenes y sucesos sociopolíticos acontecidos en este territorio.
Para esta exposición se han seleccionado obras de 30 artistas de la Amazonía peruana que no dejarán indiferente al visitante. Aquí se conjugan orígenes y épocas, sin segregar la producción indígena de la urbana, con el fin de revelar este mundo fascinante y poco conocido, donde la naturaleza, la creatividad y la tradición se entrelazan con una singularidad raramente vista en la escena artística internacional.
Hoy la cultura y tradiciones tan diversas de cada zona se están manteniendo en Perú y pueden armonizar con el resto del mundo. Sus artistas nos hacen llegar la importancia de la protección de un entorno como la Amazonía, que está llena de saberes y riquezas naturales. Son difusores de su propia identidad en una sociedad globalizada donde el machismo ya no es tan fuerte en su entorno; las mujeres y los hombres se empoderan a través de la enseñanza artística sin tener que renunciar a sus cantos, gastronomía, lengua, a su historia más personal e íntima.
Lima es cierto que es una ciudad caótica, pero sirve de plataforma para mostrar al mundo lo que los indígenas realizan. El consumismo no tiene cabida en sus creaciones porque su mensaje pasa siempre por tener respeto y amor hacia todo lo que hacen, eso sí, aprendiendo a cuidar.
Son grandes conocedores de las nuevas tecnologías y hacen uso de ellas para transmitir sus mensajes. Saben que con las redes sociales pueden seguir manteniendo sus culturas al tiempo que se sienten orgullosos de lo que son.
Es importante comprender los saberes y las relaciones que tienen los amazónicos con la naturaleza por eso el artista Dimas Paredes nos recuerda que en las plantas no tiene cabida la raza ni el color y, muy importante, muchos de sus conflictos, de nuestros conflictos, se pueden solucionar volviendo al mundo natural. Por eso tanto Dimas como Deysi Ramírez , Olinda Silvano, Ronin Koshi, Graciela Arias, Harry Chávez , Roldan Pinedo, Lastenia Canayo, Enrique Casanto , Darvin Rodríguez , Diana Riesco , Fernando Gutiérrez , Augusto Falconi , Agustina Valera Rojas y Oliver Agustín Valera, han hecho un gran viaje para decirnos que debemos “Amazonizar el mundo”.
APIA y ANIS firman un Convenio Marco de Colaboración
Cada vez más, sobre todo en una época de bulos y desinformación, los caminos de los periodistas especializados se cruzan en el camino. Un ejemplo es el cambio climático, el mayor problema de la Humanidad, y sus efectos sobre la salud.

Por eso, aprovechando la historia demostrada y la profesionalidad de ambas asociaciones, María García de la Fuente, presidenta de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) y Graziella Almendral del Río, presidenta de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), han firmado un Convenio Marco de Colaboración para desarrollar actividades en áreas de interés común, tales como la participación en los congresos de ambas Asociaciones; Participación conjunta en talleres de formación; así como cualquier otra actividad encaminada al fomento del periodismo especializado en Salud Única o One Health.
Sin duda es un gran acuerdo porque ambas asociaciones suman casi un millar de periodistas especializados, cada uno en su materia específica. Periodistas que tienen ante sí un importante desafío informativo, sobre todo con el cambio climático, en un marco generalizado de crisis de los medios y de los soportes tradicionales y una galopante desinformación.
El futuro pasa por la información especializada y este es un gran paso para que las nuevas generaciones de informadores refuercen su conocimiento y formación y tengan cada vez más fuerza frente a la desinformación.
Sobre APIA:
Es una Asociación sin ánimo de lucro, que tiene como objetivos, entre otros:
- Velar por la independencia y objetividad de los contenidos informativos y divulgar con rigor la información medioambiental.
- Defender la libertad en el ejercicio profesional de sus asociados.
- Facilitar el diálogo y acceso a las fuentes informativas.
- Representar a sus asociados en cuestiones y temas de índole profesional
Sobre ANIS:
Es una Asociación sin ánimo de lucro, que tiene como fin, entre otros:
-La mejora de las habilidades y conocimientos de sus asociados, para lo cual realiza de manera periódica reuniones, encuentros, talleres y seminarios dedicados a todo cuanto se refiere al ámbito de la salud. Generando una formación de calidad, se fomenta la excelencia en la tarea de transmitir a los ciudadanos una información útil y rigurosa. La colaboración, mediante acuerdos, con empresas, organizaciones e instituciones que tienen como parte de sus acciones de Responsabilidad Social Corporativa este mismo objetivo, contribuye a realizar el intercambio de conocimientos que la sociedad demanda a través de los medios de comunicación.
Visita formativa de APIA al Museo Geominero IGME_CESIC y a la exposición ‘Geología y minería para la habitabilidad del planeta’
La “máquina del tiempo”

Nuestra cita es a las 9.30 de la mañana en la puerta de la sede del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), que en 2024 cumplió 175 años de su creación. Es un Centro Nacional adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. La mañana promete porque vamos a visitar el Museo Geominero y la Exposición ‘Geología y minería para la habitabilidad del planeta’.
No podemos tener mejor guía para esta primera visita formativa del año. Nada más y nada menos que Ana María Alonso Zarza, Doctora en Ciencias Geológicas por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde es Catedrática en el Departamento de Petrología y Geoquímica, e investigadora del Departamento de Geología Sedimentaria y Cambio Medioambiental del Instituto de Geociencias (IGEO) y, hasta hace unos días, directora del Instituto Geológico y Minero de España.
El “Liceo” de la Geología
Destacaremos que los objetivos del Museo Geominero son conservar, investigar y difundir la riqueza y diversidad del patrimonio geológico, paleontológico y mineralógico a través de las importantes colecciones de minerales, rocas y fósiles procedentes de todas las regiones españolas y de antiguos territorios coloniales, así como de yacimientos significados del registro mundial que lo sitúan entre los más importantes de su naturaleza en España.

El Museo se sitúa en la primera planta del edificio del IGME cuya construcción como sede oficial del organismo se inició en 1921 y no finalizó hasta mediados de la década de 1940. El proyecto arquitectónico se debe a Francisco Javier de Luque, inspirado aparentemente en planos del arquitecto Ricardo Velázquez Bosco, autor entre otros edificios de la Escuela de Minas y del antiguo Ministerio de Fomento, hoy de Agricultura.

Es una nave diáfana, con unos impresionantes 19 metros de altura y planta rectangular, que ocupa 713 metros cuadrados de superficie. El falso techo de la sala constituye una gran vidriera policroma horizontal, que habla de tú a tú a las mejores del país, y otras perimetrales en semibóvedas. La monumentalidad de la sala en su conjunto, como ejemplo notable de la arquitectura de madera, hierro forjado y cristal de principios de siglo, dota al Museo de una atmósfera especial que justifica por sí misma su visita. Aquí se albergan 250 vitrinas de madera tallada y vidrio, que se disponen en el entorno de la sala principal y los balcones, distribuyéndose en una superficie total de 1.370 metros cuadrados.

Alonso nos retiene en la puerta de entrada al museo porque vamos a conocer la verdadera “máquina del tiempo”. Nada más pasar el umbral de la puerta sabemos que estamos ante un gran templo de la cultura, el “Liceo de la Geología”, sin duda nos espera una visita intensa en la que como dice la exdirectora, “es una máquina del tiempo en la que podéis tocar piezas que estaban en el fondo del mar de hace 470 millones de años”.
Las colecciones que hoy podemos ver (rocas, minerales y fósiles) depositadas en el Museo, tienen un notable valor histórico, ya que su origen se remonta a la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del XX, cuando la “Comisión del Mapa Geológico de España” abordó los trabajos para realizar la cartografía geológica nacional. Importantes ingenieros de minas y geólogos, como Guillermo Schulz, Casiano de Prado o Lucas Mallada, entre otros, reunieron los datos y las muestras de rocas, minerales y fósiles que dieron lugar a la elaboración de los mapas geológicos provinciales, que servirían a su vez de base para la construcción del mapa geológico a escala nacional.
Gran parte de este material se encuentra actualmente en las colecciones de petrología, mineralogía y paleontología del Museo Geominero y expuesto al público en sus exhibiciones permanentes. Más del 19.000 ejemplares, un 17 por ciento de los fondos de 110.000 ejemplares que tiene el museo.
175 aniversario del IGME
La exposición que conmemora el aniversario del nacimiento del Instituto Geológico y Minero de España, tiene el objetivo de visibilizar el trabajo realizado por este centro de investigación a lo largo de su historia y su importancia en el momento actual. La muestra forma parte de los eventos que, durante 2024, están teniendo lugar con motivo del 175 aniversario de su creación.

Se inauguró en noviembre de 2024, sobre el pasado y presente del IGME, y pone en valor el papel del centro de investigación en la transición ecológica y la prevención de riesgos. Consta de 19 paneles, además de una copia exacta disponible para préstamos. En las infografías que la componen se realiza un repaso por el trabajo de una institución volcada en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Comienza mostrando la trascendental tarea de elaboración de los mapas geológicos de todo el territorio español, elementos clave de conocimiento del territorio y sus recursos, e introduce algunas de las técnicas que posibilitan descubrir y visualizar lo que hay en el interior de la Tierra.
Ilustrada de forma atractiva con gráficos y fotografías, información sobre las numerosas disciplinas científicas que se abordan en el IGME-CSIC, desde el estudio de la vida en el pasado hasta la investigación de los acuíferos. Conocer el estado de estas reservas de agua subterránea necesarias para la vida es esencial a fin de evitar su sobreexplotación y contaminación, especialmente en un contexto de cambio climático.
En esta misma línea ambiental, se incluyen investigaciones en los humedales españoles que contribuyen a su gestión y conservación. También se detallan algunos de los trabajos del IGME-CSIC sobre riesgos geológicos, como inundaciones, erupciones volcánicas o el gas radón, así como su contribución a la prevención, mitigación y gestión de la respuesta a este tipo de emergencias.
Otros paneles se centran en el papel del IGME-CSIC en la transición energética, destacando los proyectos científicos que permiten localizar minerales críticos o fundamentales para realizar esta transición con garantías o los enfocados al aprovechamiento de residuos mineros abandonados, un nuevo recurso que minimiza su impacto ambiental. La exposición también incluye investigaciones sobre las posibilidades de la geotermia como fuente de energía en España.
Por último, la muestra da a conocer los servicios e instalaciones más relevantes de esta institución científica, como sus laboratorios, su área de sistemas de información geológica, el emblemático Museo Geominero que acabamos de visitar o la Litoteca, donde se conservan y gestionan testigos de sondeos perforados en España.
Terminamos con las palabras de Ana María Alonso, el día de inauguración de la exposición cuando dijo que “resulta un orgullo poder presentar esta exposición en un año que ha sido tan importante para el Instituto al cumplir un aniversario muy especial. El trabajo del IGME-CSIC es fundamental, como estamos viendo, no sólo porque hacemos ciencia puntera para un futuro más sostenible, sino porque nuestros trabajos contribuyen a mejorar la seguridad de las personas que habitan nuestros territorios, facilitando la prevención de riesgos cuando se toman las decisiones apoyadas en la ciencia y por ello es fundamental conocer nuestra labor”.
Después de la visita sólo nos queda agradecer a su exdirectora el trabajo que ha tenido con nosotros, los periodistas ambientales, a lo largo de todos estos años. Fruto de esta buena colaboración en noviembre de 2022 entregamos nuestro premio VIA APIA 2022 al Instituto Geológico y Minero de España por su labor como fuente informativa en la crisis volcánica de La Palma. Su esfuerzo continuado y de largo alcance como fuente de información, divulgación y educación siempre nos ha resultado tremendamente rigurosa y valiosa, sin caer nunca en el sensacionalismo ni en el espectáculo.
Volveremos al museo, nos queda mucho por ver, si quieres deslumbrarte como nosotros acércate a la sede del IGME-CSIC, en Madrid (Ríos Rosas, 23) y preparáte para viajar en el tiempo.
2024. Un punto de inflexión climático
El cambio climático ya ha comenzado a mostrar sus efectos este año al planeta y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), confirmó ayer, que el año que está a punto de acabar será el más cálido registrado hasta ahora, marcando el punto álgido que culmina un decenio de calor sin precedentes ocasionado por las actividades humanas. “Hoy puedo informar oficialmente de que acabamos de soportar un decenio de calor mortal. Los diez años más calurosos registrados han ocurrido en los últimos diez años, incluido 2024”, ha declarado el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, en su mensaje de Año Nuevo.
Según la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, “el cambio climático se manifiesta ante nuestros ojos casi a diario en forma de un aumento de la incidencia y el impacto de los fenómenos meteorológicos extremos”. Ciclones tropicales; calor intenso y olas de calor (según un nuevo informe de World Weather Attribution y Climate Central, el cambio climático añadió 41 días de calor peligroso en 2024, lo que perjudica la salud humana y los ecosistemas) con temperaturas que han superado los 50 °C en varias ocasiones e incendios forestales que han causado devastación.
Las diez catástrofes climáticas más destructivas de 2024 mataron a 2.000 personas y causaron daños por 229.000 millones de dólares, según una nueva edición del informe que publica anualmente la organización británica sin ánimo de lucro Christian Aid, y en el que se analizan los pagos de seguros. Cada una de ellas ocasionó como mínimo un coste de 4.000 millones de dólares. Antonio Cerrillo.
Los periodistas ambientales, como venimos haciendo desde hace décadas, hemos tenido mucho trabajo este año. Lamentablemente en este balance anual, 2024 siempre estará marcado por una dramática dana, la celebración de dos cumbres mundiales: Biodiversidad (Calí, Colombia) y Clima (Bakú, Azerbaiyán) con pobres resultados y la celebración de nuestro 30 aniversario.
1- El año de la Dana. Un suceso lamentable de trágicas consecuencias marcado por las pérdidas humanas, que ha confirmado que las informaciones sobre lo que podría pasar,cómo las que llevaban haciendo desde hace décadas nuestros compañeros de la Comunidad Valenciana, se han cumplido. “Demos voz a la ciencia, el negacionismo mata”.
2- Enero. Ante la problemática e importancia que está teniendo el cambio climático y la transverdalidad que ha adquirido a la hora de informar sobre este tema, desde APIA, con el apoyo de The European Climate Foundation (ECF), hemos creado la “Guía de entrevistas sobre Cambio Climático”, que busca convertirse en una herramienta práctica destinada a los periodistas de medios de proximidad, con el objetivo de proporcionar claves a los profesionales con los que incrementar la presencia de los temas ambientales en general y del cambio climático en particular en sus medios de comunicación. A lo largo de todo el año presentamos la Guía en Vocento, Diaro As, Diario Marca, Zaragoza, Madrid, Valencia, Mérida, Castellón y Santiago de Compostela
Puedes descargar la Guía aquí.
3- Abril. Curso Comunicadores Ambientales, organizado por la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) y Ecoembes, en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga, el curso tuvo como objetivo formar a jóvenes periodistas para que se especialicen en temas ambientales, de la mano de profesionales que expusieron cómo trabajan en diferentes medios, gabinetes y organizaciones. Los asistentes también pudieron realizar dos talleres prácticos sobre Podcast y Twitch, así como una actividad de la mano de SEO/BirdLife, en la Playa de Sacaba (Málaga).
En abril, también, renovamos con SIGRE y La Vanguardia nuestro acuerdo de colaboración y convocamos una beca remunerada para impulsar el periodismo ambiental.
4- Junio. “Día Mundial del Medio Ambiente”. Informar para no retroceder en medio ambiente. Bajo el lema ‘Nuestras tierras. Nuestro futuro. Somos la #GeneraciónRestauración’. En un contexto en el que bulos, manipulaciones y mentiras en relación al cambio climático se publican a diario en redes sociales, el papel de los periodistas se ha convertido en garantes de la información veraz, contrastada y rigurosa. El cambio climático está directamente relacionado con la salud pública y la lucha contra la desinformación es vital, porque nos jugamos la vida. El periodismo salva vidas.
5- Julio. APIA, Ecoembes y Europa Press firmamos un acuerdo de colaboración para convocar una beca para realizar prácticas formativas durante tres meses (octubre, noviembre y diciembre) en la sección de Medio Ambiente de la agencia de noticias para preasociados de APIA.
6- Agosto. XIX Seminario Internacional de Periodismo y Medio Ambiente #SIPMA24
Decenas de periodistas acudieron a la cita y, como no, nuestros 120 congresistas que nos acompañaron durante los dos días del encuentro. El presidente de Enresa, José Luis Navarro; el rector de la UCO, Manuel Torralbo; el teniente de alcalde y delegado de Turismo, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Córdoba, Daniel García y nuestra presidenta, María García de la Fuente.
Un evento pionero en periodismo ambiental en el que, como dijo nuestra presidenta, María García de la Fuente, “la formación y la especialización son el presente y el futuro del periodismo”. “Estamos viendo cómo a diario las noticias de Medio Ambiente acaparan titulares y abren medios en todas las regiones”, apuntó, “y para ello es fundamental que los periodistas nos formemos”. Para García este seminario es un ejemplo a la hora de tener acceso a las fuentes de información, “imprescindibles cuando desarrollas un periodismo riguroso, veraz y con fuentes contrastadas”.
La Presidenta sorprendió al auditorio cuando preguntó “¿Para qué sirve un periodista?” y ella misma respondió “Para dar noticias, contar lo novedoso, lo que tiene interés y es útil. Así se construye la información”. Palabras que adquieren más protagonismo en una época de constantes bulos, pero que se pueden combatir. ¿Cómo? “contrastando la información y verificando los datos”. Por eso insistió en que “nosotros somos la primera línea en la lucha contra los bulos” y cerró su intervención afirmando que “sin periodistas no hay periodismo, sin periodismo no hay democracia”.
7- Septiembre. Escuela de Comunicación Ambiental 2024: conversaciones para empoderar a la ciudadanía. En esta sexta edición, la Escuela de Comunicación Ambiental se reconvirtió y evolucionó dando paso a un formato de conversaciones de calado con quienes están contribuyendo, desde diferentes ópticas, en avanzar en la transición energética y climática, y en cambiar el relato para comunicar más y mejor las cuestiones ambientales.
En septiembre también la Agencia EFE a través de su Escuela de Periodismo, APIA (Asociación de Periodistas de Información Ambiental) y ORIVA (Interprofesional del Aceite de Orujo de Oliva), convocamos un programa de formación práctica para estudiantes universitarios en periodismo ambiental.
8- Octubre. Cómo informar de cambio climático en todas las secciones Los periodistas y el conjunto de la sociedad en general, somos conscientes, cada vez más, de que la información de cambio climático está alcanzando un gran protagonismo, de hecho, no sólo las secciones de medio ambiente cubren estos temas. Por eso sabemos que los periodistas de otras secciones como Economía, Salud, Deportes, Cultura, Moda y Local cada día tienen que afrontarse a un tema que se escapa de su especialidad y necesitan nociones claras de cómo hacerlo. En el curso hablamos sobre cómo hacer transversal la información de cambio climático, presentamos la Guía de entrevistas sobre cambio climático, claves de lo que funciona y lo que no, y cómo comunicar en redes sociales un tema en crecimiento.
9- Premios Via APIA y Via Crucis 2024. El pasado 28 de octubre de 2024, en nuestra Asamblea Extraordinaria se conocieron las 8 candidaturas de los Via APIA y las 5 de los Via Crucis resultando ganadores:
Premio Via APIA 2024 al Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM), enValsaín (Segovia), porque lleva 37 años, se creó en 1987, haciendo una labor sólida, prestigiosa, sin estridencias, en lo que es una de las claves para cambiar nuestra relación con el planeta: la educación ambiental. Pionero en este territorio, recopilador de documentación interesante, con un equipo que destaca por su formación y empatía. Organizador de congresos, seminarios, exposiciones, debates, cursos… a los que acudimos con frecuencia los periodistas de medio ambiente y que nos resultan básicos para seguir aprendiendo en nuestra especialidad.
Premio VIA CRUCIS 2024 a Altri, multinacional que quiere abrir una planta de celulosa en Palas de Rei (Lugo) junto al río Ulla y que se estima provocará un impacto irreparable en la zona, realizando una nefasta gestión, cuando no engañosa, en su política de comunicación. Al principio, afirmó que abriría una “biofábrica textil ecológica», en lugar de una macro planta de celulosa; se exageraron la cantidad de puestos de trabajo que se crearían y además, que solicitará ayudas a través de programas estratégicos de descarbonización, cuando su actividad apenas tendría incidencia en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por último, Altri no mantiene una comunicación abierta, continua y transparente con los periodistas, colectivos vecinales, ecologistas, biólogos, investigadoras, mariscadoras, agricultores, ganaderos que se verían afectados y que así se lo reclaman.
10- Noviembre. Hemos seguido con rigor y análisis la COP16 de Biodiversidad (Cali, Colombia) y la COP29 del Clima (Bakú, Azerbaiyán), ambas con unos resultados manifiestamente deficientes porque los acuerdos alcanzados no son suficientes para enfrentar el desafío global más urgente de nuestra era.

11- Diciembre. Además de participar activamente en CONAMA24 “Compartir para avanzar”, en este marco, celebramos nuestro 30 aniversario. APIA está asentada. El trabajo previo ha servido para que la Asociación ocupe su sitio. Ha llegado el momento de mantenerla al tiempo que se la hace más grande. Es el tiempo de María García de la Fuente, de su junta directiva y de los casi 300 periodistas que trabajamos informando sobre medio ambiente en España.
En diciembre se renovó, un año más, la XXI beca “Joven Periodismo Ambiental” Ecoembes-EFE-APIA que se viene convocando anualmente desde el año 2000 por parte de la Escuela de Periodismo de la Agencia.
12- Futuro. “Proyecto de Mentoring en Comunicación Ambiental” APIA está cambiando, está evolucionando. Socias como Irene Baños no descansan de dar conferencias por todo el mundo, y Ariadna Chust, nuestra joven protagonista del video resumen de nuestro 30 aniversario que puedes encontrar pinchando aquí, conviven con veteranos como José María Montero, incansable en su trabajo por y para el medio ambiente desde una televisión pública, que ha creado con José Luis Gallego y Javier Valenzuela el “Proyecto de Mentoring en Comunicación Ambiental”.
Una iniciativa de un grupo de socios, de diferentes perfiles, que tras una reflexión previa y conjunta proponen a la Junta Directiva de APIA poner en marcha un programa de mentoría “flexible”, en el sentido de que no esté sujeta a un procedimiento y estructura establecidos, sino que sus objetivos, desarrollo, duración y método de trabajo están determinados por lo que acuerden mentor y pupilo bajo los auspicios de APIA.
Con ello buscan contribuir a la formación práctica, personalizada y con acompañamiento desde la experiencia acumulada por los socios más veteranos, incidiendo en la contribución en la prevención de “riesgos”: decepciones, disgustos, hastíos a los que sí o sí se enfrenta todo comunicador ambiental en el ejercicio de su labor. Ayudar a localizar los posibles problemas que pueden ser causa de desánimo o desesperación de los socios más jóvenes o pre-asociados.
Os deseamos un Feliz y Sostenible 2025
Felices Fiestas Sostenibles


Cerramos un año que ha sido ambientalmente muy productivo, en cuanto a información se refiere. Lamentablemente nunca nos hubiera gustado tener que contar los efectos de la DANA en Valencia, ha sido un cierre de año muy triste; pero ha servido para demostrar que las informaciones que llevamos haciendo durante décadas, han tomado forma y confirmado los efectos del cambio climático.
Es difícil, como Asociación, hacer un resumen de todo el año, aunque en realidad deberíamos hacerlo de 30 años porque en 2024 hemos cumplido 30 años, algo que nos hace sentirnos muy orgullosos.
En nuestra Web podéis ver las visitas formativas que hemos tenido, nuestros premios Via APIA, las becas para preasociados que hemos llevado a cabo, los convenios firmados, jornadas, talleres, cursos, Guías: Guía para periodistas sobre el reciclaje de aluminio y la Guía de entrevistas sobre cambio climático que hemos presentado directamente en Castellón, Valencia, Mérida, Zaragoza, Madrid, Santiago de Compostela, y a todos los diarios deportivos. La XIX edición del Seminario Internacional de Periodismo y Medio Ambiente, en Córdoba; la VI Edición de la Escuela de Comunicación Ambiental; el Curso de Comunicadores Ambientales en Málaga y el curso en el CENEAM, nuestro último premio Via APIA, sobre Cómo informar del cambio climático en todas las secciones entre otras actividades. Y 2025 también viene fuerte con el proyecto de mentoring y, ya avisamos, nuestro XVI Congreso Nacional de Periodismo Ambiental.
Esta Junta Directiva se siente muy orgullosa del trabajo realizado pero más aún de nuestros socios y socias, un patrimonio humano que nos hace fuertes y nos da fuerza para seguir trabajando.
Muchas gracias y Felices Fiestas.
30 aniversario de APIA

Estamos en 1994. Dos años antes, en 1992, acababa de celebrarse la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, en Río de Janeiro. También conocida como “Cumbre de la Tierra”.
Como recogen desde Naciones Unidas, esta conferencia mundial, celebrada con motivo del 20 aniversario de la primera Conferencia sobre el Medio Ambiente Humano en Estocolmo, Suecia, en 1972, reunió a líderes políticos, diplomáticos, científicos, representantes de los medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales (ONG) de 179 países para hacer un esfuerzo especial por centrarse en el impacto de las actividades socioeconómicas humanas sobre el medio ambiente. Al mismo tiempo, se celebró en Río de Janeiro un 'Foro Mundial' de ONG, que reunió a un número sin precedentes de representantes de organizaciones no gubernamentales, quienes presentaron su propia visión del futuro del mundo en relación con el medio ambiente y el desarrollo socioeconómico.

José María Montero contando la clausura de la Cumbre de Río (1992) para @canalsur
Algo pasó a partir de esta Cumbre, a la que asistieron varios profesionales que dos años después formarían parte de APIA. Además, en España, y en el resto del mundo, florecieron revistas, programas de radio y tertulias que hablaban de un tema importante: el medio ambiente.

Como dijo en nuestra jornada Luis Atienza, que en 1994 fue nombrado Ministro de Agricultura, el día en el que celebramos nuestros 30 años, “vivíamos una situación buena”. Así recalcó que gracias a la colaboración de los periodistas ambientales se pudo dar a conocer las iniciativas y leyes que iban desarrollando como la protección de las vías pecuarias. La colaboración entre Atienza y APIA, APIA y Atienza fue mutua y estamos muy agradecidos por la promoción que nos hizo y por creer en nosotros.
Durante la semana de la celebración del 30 aniversario Arturo Larena en EFEVerde ha expresado que han pasado tres décadas, y sin duda hemos avanzado mucho hacia la transición ecológica. Estamos orgullosos porque el periodismo ambiental ha sido y es un elemento clave en la creación de esa nueva cultura de sostenibilidad en la ciudadanía española. La sostenibilidad ha cuajado y se han ido ampliando de forma exponencial nuestras fuentes de información desde cualquier ámbito de actividad, como empresas públicas y privadas, administraciones, partidos, organizaciones de consumidores, sindicatos, fundaciones...
Hoy hemos pasado de los casi 50 periodistas que constituimos APIA a los casi 300 que la integran en la actualidad, tenemos una vicepresidenta tercera de Transición Ecológica (una de las reivindicaciones históricas del movimiento conservacionista), el ecologismo político está en los Parlamentos y la información ambiental ya no es una rareza en el "cajón de sastre" de las secciones de Sociedad de los medios de comunicación.

Pero en nuestro caminar necesitábamos apoyo institucional y con Cristina Narbona lo encontramos. En nuestro acto de celebración, la actual presidenta del PSOE, quien fuera ministra de Medio Ambiente, recordó en su intervención, la importancia de la ecología como ideario político y recordó algunos avances legislativos, como por ejemplo la creación de la Fiscalía Especial para el Medioambiente y el Urbanismo, con más de 150 fiscales especializados en la materia.
Narbona hizo un llamamiento para tener en cuenta las enseñanzas que deja la dramática tragedia de la DANA en la Comunidad Valenciana, en Andalucía y en Castilla-La Mancha por lo que puso el foco en incidir en la ordenación del territorio y el urbanismo, de manera que no se sigan construyendo viviendas e infraestructuras en zonas inundables, porque “hay un millón de viviendas en España construidas en zonas inundables”. Alertó que el cambio climático mata con enfermedades y con “desastres naturales, cada vez más frecuentes, cada vez más graves, y con el negacionismo climático”. Por nuestra parte agradecemos a la exministra el apoyo incondicional que siempre ha demostrado hacia el periodismo especializado, en este caso el ambiental, formado, riguroso y con fuentes.
Alicia Torrego, directora de la Fundación Conama, que nos permitió celebrar nuestro acto en el marco del 17 Congreso Nacional del Medio Ambiente, cuyo lema nos venía como anillo al dedo “Compartir para avanzar”, recordó que APIA y CONAMA han tenido una relación exquisita desde los inicios. Al principio con el actual presidente de honor de la Fundación, Gonzalo Echagüe Méndez de Vigo, que también nos acompañó en la celebración de nuestro aniversario y desde hace unos años con Torrego. Con Gonzalo y Alicia hemos pasado muchas batallas juntos y hoy estamos recogiendo los frutos.
Somos los de “los pajaritos”

Es así como nos veían en las redacciones en la década de 1990. Vaya por delante que adoramos a los pajaritos y siempre trabajaremos por su conservación y contra sus amenazas.
Comienza la mesa de fundadores y Joaquín Fernández enumera algunos de los hitos como el primer congreso de la asociación, celebrado en junio de 1995, o el lanzamiento de las primeras actividades en un ambiente de improvisación en esos primeros años. Es cierto que las reuniones se celebraban en los viajes formativos, los trenes e incluso las cafeterías pero que, en cualquier caso, APIA se convirtió rápidamente en un referente accesible para la sociedad.
En su intervención, Rafael Ruiz certificó que hace 30 años un grupo de periodistas motivados por la creciente relevancia de las cuestiones medioambientales y la inspiración de la Cumbre de Río de 1992, comenzó a trabajar en lo que sería APIA. Recordaremos que en el libro de actas del I Congreso Nacional de Periodismo Ambiental, Ruiz recuerda como en la redacción de El País a el le decían el “Oink”, sonido onomatopéyico del cerdo, porque hacia mucha información sobre ONG. Los tiempos han cambiado que son una barbaridad y hoy, como el propio fundador demandaba hace años, hemos salido de las páginas de sociedad y hoy el medio ambiente es transversal en todas las secciones.
Fue el tesorero de la primera junta directiva de APIA, Javier Rico, el que recordó que hace años, el interés por el medio ambiente en España se limitaba a lo de “los pajaritos”. Sin embargo, destacó que el tiempo nos ha dado la razón y actualmente la sociedad entiende que la salud de la biodiversidad está directamente relacionada con la salud humana. También ha crecido el número de profesionales deseosos de dedicarse a un campo informativo que ya no es el de las “florecillas y pajaritos”, como tradicionalmente se nos tachaba desde otras áreas de los medios en los que trabajábamos.
Nunca podremos agradecer más el impulso como socia fundadora que tuvo Rosa Pradas, el empujón que nos ha dado a muchos para decirnos que lo hacíamos bien y como siempre que coincidía con alguno de nuestros jefes les recordaba la valía de la persona que trabajaba en su medio. Desde su posición en los distintos gabinetes de prensa ministeriales se puede decir que conocía a todo el mundo, ya fuese de un Parque Nacional o de una confederación hidrográfica y siempre nos ponía en contacto con la fuente. Si tenemos una socia activa en APIA, desde los inicios, esta es Rosa Pradas. Incombustible y motivadora, se encargó, en 1994 con el resto de fundadores, de sembrar la semilla de algo muy grande.
Hoy trabajamos con una información que aborda múltiples incertidumbres. Nos hemos anticipado y avisado sobre algunos de los impactos más graves a los que nos enfrentamos la crisis climática y la crisis de biodiversidad.
Seis presidentes
Desde 1994 APIA ha contado con el inestimable trabajo de seis presidentes , tres hombres y tres mujeres, porque nosotros si creemos en la igualdad.

Joaquín Fernández fue jefe de sociedad en Radio Nacional de España y si hoy tenemos una Vicepresidenta Tercera del Gobierno, en esos momentos tuvimos a todo un “cargo” en un importante medio de comunicación. Su afán investigador nos ha legado varios títulos que hoy son insignia del periodismo ambiental, como Periodismo ambiental en España, Dos siglos de periodismo ambiental o El Ecologismo español, y así hasta 12 publicaciones. Como referente de esta especialidad nos recordó lo difícil que era “colar” la información en el medio de comunicación en el que cada periodista trabajaba. Fernández nunca tiró la toalla y por eso hoy estamos aquí.

EFEVerde.com se presentó en sociedad en noviembre de 2009, en el VIII Congreso Internacional de Periodismo Ambiental celebrado en Sevilla y arrancó oficialmente en enero de 2010. Arturo Larena es algo más que el líder de EFEVerde.com. Ha editado la “Guía para periodistas sobre cambio climático y negociación internacional” y ha impulsado las redes sociales de la agencia y por tanto del periodismo ambiental. Fue el impulsor de las becas en periodismo ambiental para formar a los jóvenes que quieran especializarse en este tipo de información, muchas de ellas con APIA.
Sin duda, Arturo Larena es uno de los pilares para que hoy el medio ambiente forme parte hoy de la agenda mediática y de la social.

Josefina Maestre, fue la primera mujer presidenta de APIA y su carácter impulsor formó parte de su legislatura. Socia fundadora de APIA ya sabía lo que era batallar por el periodismo ambiental incluso con un medio propio, Ecologia y Sociedad, una revista referencia del periodismo ambiental. Maestre, durante nuestro acto de celebración leyó un alegato, con su maravillosa voz radiofónica, sobre la situación actual de la profesión con el que todos nos sentimos identificados.

Luis Guijarro, siempre con anécdotas, recordó que APIA debía dar el gran salto y posicionarse en el reto de España. Dijo que el patrimonio natural de APIA, sus socias y socios, son el mayor valor de la Asociación. Se sintió orgulloso de haber impulsado la investidura como Doctora Honoris Causa, el miércoles 25 de noviembre de 2009, en el marco del VIII Congreso Internacional de Periodismo Ambiental, en la Universidad Pablo de Olavide. Habló de Pedro Arrojo, Manuel Rivas, de premios APIA como Eduardo Martínez de Pisón, Miguel Delibes y de comenzar las primeras becas de periodismo ambiental con Arturo Larena y Antonio Calvo.
Guijarro, recordó que en su legislatura APIA estaba tomando un peso específico y que por eso las instituciones cada vez estaban más pendientes de lo que se cocía dentro de la Asociación.
En el caso de Clara Navío hizo alusión a los 11 talleres de periodismo ambiental organizados por APIA con el impulso de las distintas asociaciones de la FAPE, que ayudaron a dar visibilidad al sector y consolidar la asociación a través de patrocinios. Recordó que fue un esfuerzo enorme, pero después de kilómetros y kilómetros por toda España, se consiguió llegar a más personas y dar más diversidad al periodismo ambiental.
Presente
APIA está asentada. El trabajo previo ha servido para que la Asociación ocupe su sitio. Ha llegado el momento de mantenerla al tiempo que se la hace más grande. Es el tiempo de María García de la Fuente y su junta directiva.
García recordó que en APIA estamos preocupados por que los jóvenes reciban información verificada y rigurosa, por luchar contra los bulos y manipulaciones y por la emergencia climática. Tres factores que se unieron en el proyecto TinTin, una iniciativa del programa Erasmus+, con la que desarrollamos un curso online gratuito para estudiantes de Secundaria cuyos resultados se presentaron el lunes 22 de noviembre en el mismo marco que nuestra celebraciónn, el #CONAMA2022. El proyecto piloto se desarrolló en seis colegios de Tallin (Estonia), Riga (Letonia), Ámsterdam (Países Bajos) y Valencia (España), con un total de 250 alumnos de entre 13 y 17 años, y estuvo coordinado por MyDocumenta.
#TinTin4Climate mostró un enfoque diferente de la educación climática: en lugar de formar a los profesores en la adquisición de conocimientos científicos y transmitirlos a sus alumnos, preparó a los profesores para guiar y evaluar a los estudiantes en su propia búsqueda de información, su análisis e interpretación, adoptando un enfoque multidisciplinar y basado en competencias y en los principios del periodismo crítico y constructivo.
García mostró un gran orgullo por la recuperación de la Escuela de Comunicación Ambiental, ya vamos por la sexta edición; el Seminario SIPMA, con Enresa y la creación de la Guía de entrevistas de cambio climático, un manual de referencia para todos los medios de comunicación que vayan a escribir sobre cambio climático. Comentó que está escrito por periodistas de APIA para los periodistas de otras secciones y medios.
Hizo especial hincapié a los meses de la pandemia. Cuando todo parecía que estaba paralizado, la actividad de APIA no paró. Así la #LecturasVerdes, entre otras actividades, sirvieron para que nuestros socios y socias siguiésemos en contacto con excelente resultado en esos meses en los que apenas había actividades.
Dijo que seguimos en redes, Twitter, Facebook, YouTube y ahora Instagram y, como los tiempos no descansan, y más en el mundo online, también en BlueSky. Nuestra etiqueta #GenteAPIA es un orgullo en el que se recoge el trabajo de nuestros socios y socias en las Redes Sociales.
Por si fuera poco añadió que “nos gusta abrazarnos”, en nuestros encuentros los profesionales de la información ambiental nos abrazamos y eso demuestra el buen talante que se mantiene entre los 300 socios que hoy habitan el universo APIA.
Futuro
APIA está cambiando, está evolucionando. Socias como Irene Baños no descansan de dar conferencias por todo el mundo, y Ariadna Chust, nuestra joven protagonista del video resumen de nuestro 30 aniversario que puedes encontrar pinchando aquí, conviven con veteranos como José María Montero, incansable en su trabajo por y para el medio ambiente desde una televisión pública, que ha creado con José Luis Gallego y Javier Valenzuela el “Proyecto de Mentoring en Comunicación Ambiental”.
Montero nos resumió en este acto que se trata de una iniciativa de un grupo de socios, de diferentes perfiles, que tras una reflexión previa y conjunta proponen a la Junta Directiva de APIA poner en marcha un programa de mentoría “flexible”, en el sentido de que no esté sujeta a un procedimiento y estructura establecidos, sino que sus objetivos, desarrollo, duración y método de trabajo están determinados por lo que acuerden mentor y pupilo bajo los auspicios de APIA.
Con ello buscan contribuir a la formación práctica, personalizada y con acompañamiento desde la experiencia acumulada por los socios más veteranos, incidiendo en la contribución en la prevención de “riesgos”: decepciones, disgustos, hastíos a los que sí o sí se enfrenta todo comunicador ambiental en el ejercicio de su labor. Ayudar a localizar los posibles problemas que pueden ser causa de desánimo o desesperación de los socios más jóvenes o pre-asociados.
Dijo que no sólo buscan orientar en lo profesional, estableciendo procedimientos de trabajo, clarificando objetivos, despejando obstáculos o facilitando recursos y contactos de manera personalizada, sino que también se trata, por ejemplo, de dar apoyo emocional en momentos difíciles, facilitar algo de cobertura en escenarios desconocidos o complejos e incluso defender a los que sufren acoso.
Enfatizó que este proyecto hay que considerarlo en una doble dirección ya que los profesionales más jóvenes pueden mejorar las habilidades de aquellos que pertenecen a una generación más alejada de las nuevas herramientas/soportes.
Premios Via APIA y Via Crucis
Ese día también,se entregaron nuestros populares premios Via APIA y Via Crucis 2024, como llevamos haciendo anualmente desde 1995. Unos galardones que valoran la transparencia de diferentes instituciones, ONG o incluso partidos políticos.
En 2024, el Via APIA, el “bueno” como cariñosamente le decimos nosotros, recayó en el Centro Nacional de Educación Ambiental (CENEAM), ubicado en Valsaín (Segovia). Esta institución ha sido reconocida por sus 37 años de labor destacada en la educación ambiental, por lo que se ha consolidado como un referente en el ámbito del periodismo ambiental. Mientras, el Via CRUCIS ha sido para la multinacional portuguesa Altri, que planea abrir una planta de celulosa en Palas de Rei (Lugo), un proyecto que ha generado una gran polémica por su impacto ambiental, además de acusaciones a la compañía, por parte de ecologistas, ganaderos y agricultores, de ofrecer información confusa y poco transparente.
Queremos dar las gracias a Javier Valenzuela, excelente conductor de nuestra joranda, y a los socios y socias que os desplazasteis a la celebración de nuestro 30 aniversario y a los socios y socias que, por distintas circunstancias, no pudieron hacerlo, aunque os tuvimos muy presentes, así como la Fundación Conama, Signus y MSC porque siempre están ahí para echarnos una mano.
Gracias también a Arturo Larena, Pepe Plana y José María Montero por las fotografías que nos han cedido para ilustrar este resumen.
Por último decir que:
“Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia”
¡A por otros 30 años!
Convocada la XXI beca “Joven Periodismo Ambiental” Ecoembes-EFE

EFE, Ecoembes y la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) renuevan, un año más, la beca de especialización en periodismo ambiental que se viene convocando anualmente desde el año 2000 por parte de la Escuela de Periodismo de la Agencia.
El presidente de EFE, Miguel Ángel Oliver; la directora de comunicación y marketing de Ecoembes, Nieves Rey, y la presidenta de APIA, María García de la Fuente, han sucrito el acuerdo de nueve meses de duración que cuenta con una bolsa de estudios de 5.400 euros brutos y permitirá a una o un estudiante de los dos últimos años de periodismo o de posgrado, especializarse en información ambiental en la redacción de EFEverde.
Cada vez es más necesario contar con profesionales capaces de abordar con solvencia los desafíos de la crisis climática y los fenómenos meteorológicos adversos.

“Nos enorgullece poder seguir colaborando con EFE y APIA para formar a jóvenes periodistas en un tema tan crucial como es el cuidado del medioambiente. Esta beca es más necesaria que nunca, puesto que estamos en un momento en el que la sociedad necesita estar informada y concienciada de las implicaciones que tienen los aspectos ambientales y cómo afectan a todo lo que nos rodea, a partir de información especializada y veraz”, ha dicho Nieves Rey
"La especialización es imprescindible para los periodistas y los temas ambientales son los más demandados por los ciudadanos, por eso lanzamos esta beca para formarse como periodista ambiental", ha dicho De la Fuente.
Por su parte Oliver ha destacado el compromiso de EFE con la información ambiental especializada y plural como servicio publico, unos contenidos que ya son habituales en la agenda mediática y que reclaman los medios que utilizan los servicios de agencia y la sociedad en general.
Se trata de una especialidad informativa transversal que impregna todos los ámbitos de actividad, desde la economía (energía, movilidad, turismo, agroganadería, finanzas...) a la política, el derecho o el activismo, pero también el deporte e incluso la religión.
Apia, como viene haciendo desde hace 30 años y dentro de sus actividades formativas, ha vuelto a coger el testigo de la formación ante la imposibilidad de poder hacerlo en los centros educativos públicos o privados.
Para poder optar a esta beca, los aspirantes deberán presentar un artículo de no más de dos folios o un vídeo periodístico de no más de un minuto de duración sobre “Economía circular, los residuos como riqueza”.
Las bases completas están disponibles en las webs de EFEescuela, Ecoembes, APIA y EFEverde, y el plazo de solicitud estará abierto hasta el 15 de diciembre de 2024.
A la presentación de esta nueva edición de las becas han asistido la Coordinadora de Comunicación Corporativa en Ecoembes, Cristina Muñoz; el director de EFEescuela, Carlos Gosch y el director de EFEverde.com, Arturo Larena. EFEverde
Toda la información se puede consultar en: https://agenciaefe.es/wp-content/uploads/2024/12/Convocatoria-XXI-Beca-de-Joven-Periodismo-Ambiental.pdf
Los primeros 30 años de APIA

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, también conocida como la 'Cumbre para la Tierra', se celebró en Río de Janeiro, Brasil, del 3 al 14 de junio de 1992. Esta conferencia mundial se organizó con motivo del 20 aniversario de la primera Conferencia sobre el Medio Ambiente Humano en Estocolmo, Suecia, en 1972. Y en esos 20 años, poco a poco, los medios de comunicación: prensa, radio y televisión, empezaron a contar con periodistas que hablaban de medio ambiente. Unas veces de naturaleza, las que más, y otras de agua, residuos o catástrofes. Empezaba a surgir la prensa verde, frente a la prensa salmón.
En 1994, dos años después de la Cumbre de Río, nació la Asociación de Periodistas de Información Ambiental, APIA, que trató de aunar a todos esos periodistas especializados en medio ambiente y que tenían las mismas ilusiones y los mismos retos.
Desde la creación de la asociación se tuvo claro que había que defender el periodismo riguroso y veraz, y por eso en sus estatutos el primer punto es: velar por la independencia y objetividad de los contenidos informativos y divulgar con rigor la información medioambiental.

Otra de las dificultades con las que se encontraron los compañeros era el acceso a las fuentes de información, cuando se iba a título individual, y por eso, como asociación se tenía más fuerza para que nos abrieran las puertas y acceder a visitas, proyectos y fuentes informativas.
Y como tercer reto, los periodistas ambientales reivindicaban el reconocimiento de su especialidad y por eso, desde la asociación se organizan seminarios de formación, cursos, congresos, actos públicos y otras actividades con el fin de promover el debate medioambiental y la capacitación profesional.
Los fundadores de APIA eran periodistas valientes que defendieron y pelearon para que los temas ambientales tuvieran un hueco en los medios de comunicación, y 30 años después se demuestra cuánta razón tuvieron y qué visión de futuro, cuando los mayores retos que tenemos por delante son los ambientales: cambio climático y crisis de biodiversidad.
En los años 70 y 80 del siglo XX el periodismo ambiental en España era un periodismo combativo, prácticamente militante en las ONG de defensa ambiental como recuerda Joaquín Fernández, el primer presidente de APIA, en su libro ‘Periodismo Ambiental en España’.
Alrededor de medio centenar de periodistas escribían al comienzo de los 90 de una forma más o menos continuada sobre medio ambiente en España. Hoy superamos ampliamente los 300.
Hace 30 años había un hueco informativo que cubrir, porque ya empezaba a haber una demanda social de los temas ambientales. Y los periodistas agrupados en APIA supieron ofrecer información especializada que cuajó en la creación de muchos suplementos, secciones y medios especializados en temas ambientales. Hoy ya somos indispensables en cada medio, porque los temas ambientales son los que más importan a los ciudadanos, según recogen todas las encuestas.
La información ambiental ha logrado el reto que se proponía y es contar con espacio y tiempo en los medios, aunque siempre nos gustaría tener más. Los periodistas ambientales hemos contribuido a crear esa conciencia ambiental entre la sociedad que permite la toma de decisiones informada. Y desde el periodismo ambiental hemos dado información de servicio público y ahora también, desmentido bulos dando voz a la ciencia.
Son los primeros 30 años y nos quedan mucho más.
María García de la Fuente, Presidenta de APIA










